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Justino Hirschhorn: memoria viva de la vivienda en México
*En la presentación de su libro Memorias, el fundador de Grupo Hir y de Banco Inmobiliario Mexicano comparte episodios que retratan el origen de la vivienda social en el país, su cercanía con el poder y una trayectoria marcada por decisiones, aprendizajes y vínculos personales que definieron su legado.
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El pasado 23 de abril, Justino Hirschhorn, fundador de Grupo Hir y de Banco Inmobiliario Mexicano (BIM), presentó su libro Memorias, una obra que no sólo recorre su vida empresarial, sino que también revive momentos clave en la historia de la vivienda en México.
Con un tono cercano, el empresario compartió anécdotas que muestran cómo, desde sus primeros años, su carrera estuvo ligada a uno de los mayores retos del país: el acceso a la vivienda.
Un encuentro que marcó su historia
Uno de los relatos más reveladores fue su encuentro con el entonces presidente Luis Echeverría, cuando apenas tenía alrededor de 30 años. En una feria de vivienda, el joven desarrollador le explicó directamente la falta de oferta de casas de interés social y los obstáculos que enfrentaba para acceder a financiamiento.
“Le dije la verdad, que no me habían autorizado los créditos”, recordó Hirschhorn.
La respuesta fue inmediata. Horas después, recibió una llamada que evidenciaba el impacto de aquella conversación. Días más tarde, los créditos fueron autorizados.
Más allá de lo anecdótico, esto ilustra una época en la que las decisiones en materia de vivienda se definían con rapidez, pero también la importancia de señalar las carencias del sistema.
El origen de una política pública
El episodio no se quedó ahí. En un segundo encuentro, el propio mandatario lo encaminó a entender un cambio estructural en el país: la creación del Infonavit.
Aunque en ese momento no fue recibido en el Banco de México como esperaba, Hirschhorn comprendió con el tiempo que aquella experiencia formaba parte de una transformación más amplia en la política de vivienda.
Su testimonio revela cómo los desarrolladores privados y el Estado comenzaron a construir, juntos —y no sin tensiones—, un modelo que marcaría las siguientes décadas del sector.
Empresa, familia y legado
Más allá de los negocios, Memorias es también un relato personal. Hirschhorn dedicó buena parte de su discurso a su familia, a sus hijos y nietos, y al equipo que lo ha acompañado a lo largo de su trayectoria.
Agradeció a sus colaboradores, con quienes, dijo, ha construido no sólo una empresa, sino relaciones de largo plazo basadas en respeto y cercanía. También destacó la importancia de la convivencia fuera del ámbito laboral, como parte de una cultura organizacional poco común.
La vida más allá de los negocios
Con más de seis décadas de matrimonio, Hirschhorn cerró su intervención con una reflexión íntima sobre el valor del tiempo, la comunicación y la vida en pareja.
“El camino es lo que da felicidad”, expresó, al resumir una filosofía que atraviesa tanto su vida personal como profesional.
La presentación de Memorias no fue sólo un ejercicio de nostalgia. Fue un recordatorio de cómo se construyen las trayectorias empresariales en México: entre decisiones públicas, riesgos privados y una visión que, en el caso de Hirschhorn, sigue conectada con una necesidad vigente: la vivienda.
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