Noticias
MULIV y ONU-Hábitat unen fuerzas paratransformar la vivienda en México
* La alianza busca convertir conocimiento, experiencia y liderazgo femenino en acciones para impulsar vivienda adecuada, accesible, sostenible e inclusiva y contribuir a ciudades con mayor calidad de vida.
![]()
La vivienda en México entró en una nueva etapa de colaboración. Durante la 4ª Cumbre Inmobiliaria de MULIV (Mujeres Líderes por la Vivienda y Sector Inmobiliario), realizada el pasado 20 de agosto, se formalizó un convenio con ONU-Hábitat que abre una agenda de trabajo conjunto para impulsar una vivienda más adecuada, accesible, sostenible e inclusiva.
La firma adquirió especial relevancia porque coloca al liderazgo de las mujeres del sector inmobiliario frente a una agenda global: no sólo construir más viviendas, sino contribuir a que las personas tengan acceso a hogares que les permitan acercarse a servicios, empleo, salud, seguridad y bienestar.
Fernanda Lonardoni, representante de ONU-Hábitat para México, Cuba y Centroamérica, destacó que la alianza representa una oportunidad para sumar capacidades, generar conocimiento y compartir metodologías que permitan avanzar hacia mejores soluciones habitacionales. El acuerdo, señaló, busca tender un puente entre la experiencia de quienes producen vivienda y la agenda internacional de ciudades sostenibles e inclusivas.
Una alianza que va más allá de una firma
Lonardoni subrayó que ONU-Hábitat tiene como mandato promover el acceso a una vivienda adecuada y recordó que ésta no debe entenderse únicamente como un activo inmobiliario. Es, dijo, la base desde la cual las personas acceden a oportunidades, servicios, empleo, salud, seguridad y bienestar, y un componente fundamental del derecho a la ciudad.
El reto es mayúsculo. El mundo enfrenta una crisis habitacional sin precedentes, con millones de personas sin acceso a una vivienda adecuada, segura y asequible. Por ello, planteó que la discusión debe ir más allá de cuánto se construye y concentrarse también en cómo se construye, quién puede acceder y dónde se localizan las viviendas.
En ese contexto, la alianza con MULIV cobra relevancia al reunir a mujeres líderes de una industria con capacidad para transformar la forma en que se produce vivienda y se hacen ciudades.
Mujeres, conocimiento y acción
ONU-Hábitat aportará a esta colaboración su experiencia internacional, conocimiento técnico y metodologías, mientras que MULIV pondrá sobre la mesa la experiencia de mujeres que participan directamente en el desarrollo, financiamiento, comercialización y construcción de vivienda.
El objetivo será abrir espacios para que más mujeres del sector conozcan y utilicen herramientas de ONU-Hábitat, además de promover conversaciones y acciones en torno a sostenibilidad, eficiencia, resiliencia e inclusión.
La apuesta, explicó Lonardoni, es pasar del conocimiento a la acción y construir una plataforma que permita transformar simultáneamente la vivienda y las ciudades.
“No dejar a nadie atrás”
A la trascendencia del acuerdo se sumó la intervención de Alegra María del Pilar Baiocchi, coordinadora residente del Sistema de las Naciones Unidas en México, quien llamó a mirar especialmente hacia quienes están quedando fuera del mercado habitacional.
Recordó que uno de los principios de la Agenda 2030 es precisamente “no dejar a nadie atrás”, por lo que el sector debe entender cómo están cambiando sus clientes, particularmente ante las transformaciones demográficas, las nuevas generaciones y las distintas formas de habitar.
La vivienda, sostuvo, debe responder a quienes hoy enfrentan mayores dificultades para acceder a ella. Esto implica conocer mejor al usuario, desarrollar nuevos instrumentos y adaptar la oferta a una sociedad que ya no tiene las mismas necesidades que generaciones anteriores.
Sector privado, actor del desarrollo
Baiocchi también hizo un llamado a fortalecer la responsabilidad empresarial. El cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, señaló, requiere la participación activa del sector privado, que debe asumirse como un actor del desarrollo y considerar tanto las necesidades sociales como los límites ambientales del planeta.
En una industria que incide directamente en el territorio, la infraestructura y la vida cotidiana, la responsabilidad es particularmente amplia. La forma de construir puede transformar comunidades, pero también generar impactos duraderos si no incorpora criterios de sostenibilidad, resiliencia y seguridad.
El reto: convertir el convenio en resultados
La firma del convenio representa así un compromiso que va más allá del acto protocolario. Para MULIV, implica asumir una misión de mayor alcance: llevar el liderazgo femenino del sector hacia una agenda de transformación de la vivienda y las ciudades.
El mensaje de ONU-Hábitat fue claro: hoy se consume, se compra y se construye de manera diferente. Por ello, quienes participan en la industria tendrán que mantenerse actualizados y entender las nuevas necesidades de la población.
La alianza abre la puerta a que esa actualización se traduzca en conocimiento, herramientas y proyectos concretos. Y coloca a las mujeres líderes del sector ante un desafío mayor: no sólo participar en la transformación inmobiliaria de México, sino ayudar a definir cómo serán las viviendas y las ciudades del futuro.
La firma estuvo a cargo de Fernanda Lonardoni, representante de ONU-Hábitat para México, Cuba y Centroamérica y Laura Zazueta, presidenta de MULIV. como testigos de honor estuvieron Alegra María del Pilar Baiocchi, y Mariel Zúñiga Alfaro, directora fundadora de Muliv
![]()
