Bancos
Hipotecas caen 11% y revelan el verdadero problema: falta de confianza, no de crédito
BBVA México reconoce una caída relevante en el mercado hipotecario y admite que la incertidumbre económica está frenando decisiones clave de los hogares. Mientras busca crecer en nuevos segmentos, el banco advierte que sin certidumbre y empleo, el crédito seguirá estancado, pese al potencial del T-MEC y el nearshoring.
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La desaceleración del crédito hipotecario en México dejó de ser un dato aislado para convertirse en un síntoma estructural. La colocación en el mercado cayó 11% en el primer trimestre, un retroceso que refleja algo más profundo que un ciclo financiero: la falta de confianza de los hogares.
En este contexto, BBVA México logró amortiguar el golpe, con una caída de 4.3%. Pero el propio banco reconoce que el problema no está en la oferta de financiamiento, sino en la demanda, debilitada por la incertidumbre.
“El crédito no se empuja”: la demanda se enfría
El director general de BBVA México, Eduardo Osuna, fue contundente en la conferencia de prensa de la semana pasada:
“El crédito no se ocupa sino se atiende a la demanda”.
La frase resume el momento actual: “La banca tiene capacidad para prestar, pero los clientes no están tomando decisiones. La compra de vivienda —la mayor inversión de los hogares— se pospone ante dudas sobre ingresos y empleo”, dijo y añadió.
“Estas caídas obedecen a… la sensación de que la economía no va a ir bien, y por lo tanto están frenando su consumo y sus decisiones de inversión de autos, casas”, admitió el directivo.
El resultado es un círculo complejo: menos confianza reduce el crédito y, a su vez, limita el crecimiento económico.
Bancarizar para sobrevivir… no para crecer
Frente a la caída, BBVA plantea una estrategia que, más que ofensiva, luce defensiva: ampliar su base de clientes hacia segmentos que históricamente no han tenido acceso al crédito.
Osuna explicó que el enfoque está en pymes, autoempleados y personas sin historial bancario, aprovechando nuevas herramientas de análisis de datos. “El seguir bancarizando el país… nos permite llegar a ese momento donde no estábamos”, señaló.
Sin embargo, este movimiento también evidencia un límite: no se trata de una expansión impulsada por dinamismo económico, sino por la necesidad de encontrar demanda donde aún no ha sido explotada.
T-MEC: optimismo que convive con la incertidumbre
En el frente externo, Carlos Serrano, economista en Jefe intentó matizar el panorama. Reconoció que la revisión del acuerdo comercial podría prolongarse, pero descartó un escenario crítico.
“Aunque no se concluya el proceso de revisión, el tratado está vigente hasta el año 2036”, afirmó, al subrayar que el acceso preferencial al mercado estadounidense se mantiene.
Aun así, el propio economista admitió que la incertidumbre pesa. Paradójicamente, las exportaciones crecieron 15% en el trimestre, impulsadas por el nearshoring, un fenómeno que sigue avanzando incluso sin definiciones claras.
Nearshoring: oportunidad… condicionada
Para BBVA, la relocalización de cadenas productivas es una oportunidad evidente, pero no garantizada. Su potencial depende de algo que hoy escasea: certidumbre.
El mensaje de fondo es incómodo: México tiene condiciones externas favorables, pero factores internos —como la percepción económica, el empleo y la confianza— están frenando el crédito y la inversión.
La caída de las hipotecas no es sólo un dato financiero. Es una señal de alerta. Porque sin confianza, no hay crédito… y sin crédito, el crecimiento se queda en promesa
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