FINANZAS
Inflación cambia prioridades laborales: 92.8% de los mexicanos resiente su impacto
La inflación no solo está presionando las finanzas de los hogares mexicanos; también comienza a influir en las decisiones relacionadas con el empleo. El 92.8% de los mexicanos afirma que el aumento de precios ha afectado la economía de su hogar, mientras que 51.1% considera que el sueldo es el factor más importante al elegir un empleo.
Los datos forman parte del estudio Retrato del México Actual. Económico, Político y Social, elaborado por ACSI Research, que también señala que 95% de las personas percibe un aumento en los precios, en un contexto donde el gasto en alimentos representa una mayor presión dentro del presupuesto familiar.
La relación entre inflación y empleo se refleja en la importancia que adquiere el ingreso al momento de buscar o conservar un trabajo. De acuerdo con Paola Solórzano, fundadora y CEO de ACSI Research, el salario no se analiza únicamente a partir de la cantidad ofrecida, sino de lo que realmente permite cubrir después de considerar gastos como transporte, alimentos y otros compromisos cotidianos.
“La inflación está elevando el ingreso que las personas consideran necesario para aceptar o conservar un empleo”, explicó.
El sueldo gana relevancia frente a otras condiciones laborales
Aunque las prestaciones, las oportunidades de desarrollo profesional y otros elementos forman parte de las condiciones que evalúan los trabajadores, el sueldo ocupa el primer lugar entre los factores que los mexicanos consideran al elegir un empleo, de acuerdo con el estudio.
Esta prioridad se presenta en un escenario de presión sobre el poder adquisitivo. Entre febrero y abril de 2026, la inflación anual se mantuvo por encima de 4%, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), al menos un punto porcentual por encima del objetivo de 3% establecido por el Banco de México (Banxico).
La percepción sobre el consumo también refleja esta situación. El 42.4% de los encuestados señala que puede realizar compras importantes, como muebles o electrodomésticos, pero únicamente mediante pagos, mientras que 21.4% afirma que no tiene posibilidades de realizar este tipo de adquisiciones.
En paralelo, 95% de las personas consultadas percibe que los precios han aumentado.
Satisfacción laboral y presión económica pueden coexistir
La presión sobre el ingreso no significa necesariamente una percepción negativa del empleo. El estudio, levantado en marzo de 2026 entre 1,923 personas mayores de 18 años de todo el país, señala que 75.7% trabaja actualmente y que la satisfacción laboral alcanza un promedio de 8.1 sobre 10.
La muestra fue estratificada por entidad, edad, género y nivel socioeconómico, con un nivel de confianza de 95% y un margen de error de ±2.5%.
Los resultados muestran que la satisfacción con el trabajo puede coexistir con una mayor preocupación por el ingreso. Una persona puede valorar su empleo y, al mismo tiempo, considerar que su salario ya no tiene la misma capacidad para cubrir sus necesidades.
“Una persona puede sentirse estable o encontrar valor en su trabajo, pero esperar una compensación que responda mejor al costo actual de vida”, señaló Solórzano.
Para las empresas, este escenario plantea un reto relacionado no solo con los niveles salariales, sino con el valor real de la compensación frente al costo de vida y los gastos asociados con trabajar.
El estudio de ACSI Research apunta así a un cambio en las prioridades laborales: en un entorno de mayores precios, el ingreso adquiere un peso cada vez mayor en las decisiones de los trabajadores mexicanos.
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