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CFE apuesta por inteligencia operacional para fortalecer la red eléctrica de México
El crecimiento de la demanda eléctrica en México está elevando las exigencias sobre la infraestructura energética y la capacidad de las empresas para operar, mantener y responder ante posibles fallas. La relocalización de empresas, la expansión manufacturera, la digitalización y el crecimiento de industrias intensivas en energía, como los centros de datos, están generando nuevas necesidades para las redes eléctricas.
Ante este escenario, la gestión de infraestructura crítica comienza a avanzar de modelos principalmente reactivos, enfocados en atender las fallas una vez que ocurren, hacia esquemas que utilizan información operacional para detectar riesgos, optimizar el mantenimiento y tomar decisiones en tiempo real.
La llamada inteligencia operacional integra información proveniente de diferentes sistemas industriales para generar una visión unificada de las operaciones. En el sector eléctrico, este enfoque puede contribuir a mejorar la supervisión de activos y la coordinación de los equipos responsables de mantener la red.
Una red eléctrica cada vez más compleja
El desafío para el sector energético no consiste únicamente en aumentar la capacidad de generación. También implica administrar una infraestructura con mayores requerimientos de disponibilidad, continuidad y eficiencia.
Contar con información actualizada sobre el comportamiento de los activos permite a los operadores identificar anomalías, coordinar equipos de campo y anticipar necesidades de mantenimiento.
Un ejemplo señalado por AVEVA es el trabajo realizado con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para centralizar la supervisión de más de 180 estaciones de transmisión y subtransmisión en el noroeste de México.
De acuerdo con la información proporcionada por la compañía tecnológica, la iniciativa integra sistemas SCADA, plataformas de gestión de activos y herramientas utilizadas por los equipos de campo dentro de una misma arquitectura digital.
Esta integración permite conectar información que anteriormente se encontraba distribuida en diferentes sistemas y facilitar su consulta por parte de los responsables de operación y mantenimiento.
De información fragmentada a decisiones en tiempo real
Uno de los retos de la infraestructura eléctrica es la cantidad de información que se genera desde diferentes plataformas. Los datos de operación, mantenimiento, activos y personal pueden encontrarse separados, dificultando una visión completa del estado de la red.
La integración de estas fuentes permite construir una perspectiva más amplia sobre el comportamiento de los activos y agilizar la respuesta ante posibles anomalías.
En el caso de la CFE, AVEVA señala que la solución permitió compartir información en tiempo real con equipos de campo, desarrollar modelos dinámicos de transmisión eléctrica y estandarizar procesos relacionados con la gestión de subestaciones.
También se incorporó información histórica para monitorear la condición de los activos y anticipar necesidades de mantenimiento.
El objetivo, por tanto, no se limita a digitalizar procesos existentes, sino a convertir los datos operativos en información que permita tomar decisiones con mayor rapidez.
La inteligencia operacional gana relevancia en infraestructura crítica
La evolución digital de la infraestructura crítica no depende únicamente de generar más datos. También requiere conectar la información y convertirla en herramientas útiles para la operación.
Gary Wong, líder global del segmento de Energía, Servicios Públicos e Infraestructura de AVEVA, señaló que el reto está en integrar la información para obtener una visión unificada de la operación y anticipar riesgos.
Esta capacidad resulta especialmente relevante en sectores donde una interrupción puede afectar simultáneamente la continuidad del servicio, los costos operativos y la productividad.
Al conectar sistemas de control, activos, operaciones de campo y procesos de mantenimiento, las organizaciones pueden avanzar hacia modelos con mayor visibilidad sobre el comportamiento de su infraestructura.
El modelo también llega a otras industrias
La inteligencia operacional no es exclusiva del sector eléctrico. Su aplicación también se extiende a industrias como manufactura, minería, agua, petróleo y gas e infraestructura urbana, donde la disponibilidad de los activos es fundamental para mantener las operaciones.
En estos sectores, la integración de información puede ayudar a pasar de esquemas predominantemente reactivos a modelos capaces de anticipar eventos, optimizar recursos y responder con mayor rapidez ante cambios en las condiciones de operación.
En el caso de la CFE, AVEVA reporta que el acceso a información en tiempo real contribuyó a fortalecer la toma de decisiones predictivas, reducir riesgos y disminuir costos operativos. La compañía también señala un retorno de inversión de hasta 10 dólares por cada dólar invertido en la iniciativa.
Este resultado corresponde a la información reportada por AVEVA sobre el proyecto y no a una medición independiente del desempeño de la CFE.
Datos y resiliencia para una demanda eléctrica creciente
México enfrenta un escenario en el que la infraestructura eléctrica tendrá que responder a una mayor demanda, la incorporación de nuevas fuentes de generación y el crecimiento de actividades económicas intensivas en electricidad.
En este contexto, la capacidad para transformar datos operativos en decisiones oportunas puede adquirir mayor relevancia para la eficiencia y resiliencia de la red.
La inteligencia operacional comienza así a ocupar un espacio dentro de las estrategias de gestión de infraestructura crítica. Más que incorporar tecnología por sí misma, el desafío está en utilizar la información disponible para anticipar fallas, optimizar recursos y mantener la continuidad de servicios esenciales.
Para una red eléctrica sometida a nuevas presiones de demanda, la capacidad de anticiparse puede ser tan importante como la capacidad de reaccionar.
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