Bancos
México exhibe marco macroeconómico resiliente

Alejandro Saldaña, economista en jefe en Grupo Financiero Bx+, señaló que la actividad económica se ha ido desacelerando en un entorno de incertidumbre pero está muy lejos de haber caído una recesión, porque tras una contracción en el cuarto trimestre del 2024 (-0.6 por ciento anual), el Producto Interno Bruto (PIB) rebotó ligeramente en el primer trimestre del 2025 (0.2 por ciento), en parte ayudado por elementos no recurrentes y en el segundo trimestre de este año (2T25) se aceleró (0.7 por ciento), incluso superando las estimaciones.
“Hay factores que están limitando la confianza y la certidumbre, las condiciones necesarias para que haya un buen crecimiento en la inversión de nuestro país. En el frente externo, corresponden claramente a los cambios en las políticas del presidente Donald Trump. Asimismo, hay otros temas estructurales en México que han venido afectando de forma a nuestro país, como son el tema del Estado de derecho y de inseguridad pública”, señaló el especialista.
Durante su presentación “Tendencias B×+: Balance a mitad de camino”, detalló que Irónicamente, el motor externo fue el salvavidas en el primer semestre del presente año, pese a que a finales del año pasado la mayoría asumía que el mismo iba a ser el gran lastre para la economía mexicana por las políticas comerciales del gobierno estadounidense.
Además, las exportaciones se expandieron impulsadas por adelanto de envíos y la resiliencia económica que se tiene en Estados Unidos, resaltando que se presentado un buen dinamismo en las exportaciones no automotrices, pese a la debilidad en agropecuaria (ganado, jitomate, pimiento).
En el aspecto doméstico se manifestó que el consumo de los hogares se ha ido desacelerando debido a menores niveles de confianza, contracción en las remesas, aumento en la inflación, estancamiento en el empleo formal y mayor debilidad en bienes importados duraderos.
Por su parte la Inversión Fija Bruta ha caído por incertidumbre en varios frentes y tasas de interés reales elevadas, el fin de obras insignia y la consolidación fiscal.
Un aspecto que resaltó el analista es que el mercado laboral no ha tenido un deterioro importante pese a la desaceleración económica, por lo que la tasa de desocupación es del 2.7 por ciento, cerca de mínimo histórico y lejos de promedio de largo plazo (4.0 por ciento), lo que ha sido ayudado y explicado por factores no necesariamente muy buenos, como puede ser un crecimiento ligero en la informalidad laboral y un crecimiento moderado en la participación laboral, donde se ha presentado un deterioro en la creación de empleos formales.
En este entorno, las expectativas económicas para finales de 2025 son un crecimiento del 0.5 por ciento en el PIB, con paridad de 19.50 pesos por dólar, inflación de 3.8 por ciento y una tasa de interés de Banxico de 7.75 por ciento,
“Empezamos a reconocer que en México tiene algunos ventajas competitivas en términos comerciales y eso parece que está ayudando a que la confianza empresarial se quede a estabilizar o tener los resultados de la economía que ha sido mejor a lo esperado, además de que la confianza al menos ya no está cayendo aunque no se recupere y empezamos aparentemente a ver un rebote en aquellos componentes que están relacionados más directamente con visiones de consumo como las posibilidades para adquirir un bien duradero y las posibilidades para salir de vacaciones”, declaró Alejandro Saldaña.