Tecnología
Stori, fintech que redefine el crédito: inclusión, datos e IA para llegar a quienes la banca dejó fuera
* La voz de Stori puso el foco en lo esencial: usar datos alternativos e inteligencia artificial para abrir el sistema financiero a millones de personas sin historial bancario, con productos diseñados a su medida y nuevos canales de pago.
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El reto del sector ya no es solo otorgar crédito, sino hacerlo accesible, justo y sostenible para segmentos históricamente excluidos. Ahí es donde las fintech —como Tala y Stori— están cambiando las reglas: menos papeleo, decisiones en minutos y productos pensados para quienes nunca han sido clientes de la banca tradicional.
El punto clave que destacó Stori es que la inclusión financiera empieza entendiendo mejor al usuario, no rechazándolo por falta de historial. Con el uso de datos alternativos —desde el comportamiento digital hasta patrones de uso del celular— estas empresas pueden evaluar riesgos y abrir crédito a perfiles que antes eran invisibles para el sistema.
Crédito para nuevos perfiles, no para los de siempre
En conferencia de prensa Juan José Villaseñor, vicepresidente Red de pagos globales de la Sofipo “Stori” precisó que el gran cambio es conceptual: dejar de depender únicamente del buró de crédito y empezar a construir una visión más amplia del cliente. Esto permite incorporar a personas que tuvieron tropiezos financieros o que simplemente nunca habían accedido a productos formales.
La empresa subrayó que el verdadero impacto está en crear confianza donde antes no existía acceso. No se trata solo de prestar, sino de acompañar: entender cuándo y cómo pagarán los clientes, y diseñar soluciones que se adapten a su realidad económica.
Indicó que en ese sentido, la inteligencia artificial juega un papel estratégico. No solo agiliza la originación del crédito, sino que también permite:
- Identificar mejor el perfil de riesgo
- Personalizar montos y condiciones
- Prever comportamientos de pago
- Reducir la morosidad sin recurrir a prácticas agresivas
Más que crédito: servicios que responden a la realidad del usuario
Otro de los puntos más relevantes que destacó el directivo es que la inclusión no se logra con un solo producto. Por ello, el enfoque está en construir un ecosistema de servicios financieros que responda a necesidades concretas.
Un ejemplo claro es la incorporación de canales de pago en efectivo, derivado del análisis de datos: si la mayoría de los usuarios paga en efectivo, la solución no es forzarlos a digitalizarse, sino habilitar opciones que faciliten el cumplimiento. Este tipo de decisiones, basadas en comportamiento real, mejora tanto la experiencia del cliente como la salud del negocio.
Asimismo, herramientas como recordatorios inteligentes, chatbots y comunicación personalizada han demostrado que la tecnología puede sustituir modelos de cobranza tradicionales, reduciendo costos y mejorando la relación con el usuario.
Inclusión que también corrige sesgos del sistema
Un hallazgo relevante que se puso sobre la mesa es que estos modelos están ayudando a reducir sesgos históricos del sistema financiero. Por ejemplo, la mayor participación de mujeres en plataformas fintech frente a la banca tradicional muestra cómo la tecnología puede democratizar el acceso cuando elimina prejuicios en la evaluación.
El mensaje de fondo de Villaseñor es contundente: la inclusión financiera ya no depende de expandir la banca tradicional, sino de reinventarla. Y en ese proceso, empresas como Tala están demostrando que sí es posible llegar a nuevos targets, escalar el crédito y, al mismo tiempo, construir una relación más sana con el usuario.
Porque al final, como destacó el directivo, no se trata solo de competir por clientes, sino de incorporar a millones de personas a una vida financiera formal. Y ahí está el verdadero potencial de transformación del sector.
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