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Se busca reconfigurar el T-MEC con reglas de origen más estrictas
En el “Chief Investment Office de UBS Global Wealth Management” de UBS México, se presenta un informe de mercados emergentes centrado en el inicio de la revisión anual del Tratado México Canadá Estados Unidos (T-MEC), tras la decisión de Estados Unidos de no extender el acuerdo de forma automática hasta 2042.
Los analistas Gabriela Soni, Head of Investment Strategy de UBS México, y Alejo Czerwonko anticipan un proceso de negociación del (T-MEC) prolongado que se extenderá más allá de 2026, enfocado en reconfigurar el acuerdo en temas clave como reglas de origen más estrictas, el rol de China en la manufactura regional y los aranceles al sector automotriz y siderúrgico.
Consideran que este ajuste estructural plantea un panorama de incertidumbre prolongada que podría presionar la confianza empresarial, aunque la reacción inicial de los mercados cambiarios ha sido sumamente moderada, con variaciones muy discretas en el dólar canadiense y el peso mexicano.
Para la divisa mexicana, la institución mantiene una postura moderadamente constructiva, sustentada en la resiliencia que le otorgan las expectativas de acceso continuo al mercado estadounidense y su atractivo carry trade.
En contraste, el panorama para el dólar canadiense luce más cauteloso debido a debilidades en su crecimiento económico doméstico.
Los analistas destacan que el T-MEC, sigue plenamente vigente, y los tres gobiernos reafirmaron su compromiso de continuar las negociaciones.
Mientras Estados Unidos destacó la necesidad de abordar las deficiencias percibidas, como los desequilibrios comerciales, México y Canadá reiteraron su apoyo a la preservación y fortalecimiento del acuerdo.
Por tanto, el foco está cambiando de la supervivencia del acuerdo a cómo se va a remodelar, por lo que los especialistas estiman que las negociaciones se extiendan mucho más allá de 2026. Los temas clave probablemente incluirán normas de origen más estrictas, requisitos más altos de contenido en Norteamérica, resiliencia en la cadena de suministro, el papel de China en la fabricación regional y el futuro de los aranceles de la Sección 232 sobre automóviles, acero y aluminio
La reacción del mercado ante la fecha límite del 1 de julio fue moderada: el dólar canadiense (CAD) apenas cambió y el peso mexicano (MXN) se debilitó muy modestamente. Lo que sigue teniendo en cuenta son las expectativas de los inversores de que una ruptura en la integración comercial norteamericana es poco probable
En general, prevén que el T-MEC siga siendo la piedra angular del comercio norteamericano, probablemente en una versión revisada tras prolongadas negociaciones. Mientras Estados Unidos siga activamente comprometido, juzgan que la probabilidad de alcanzar un acuerdo es alta.
El principal riesgo está asociado a una incertidumbre prolongada, que podría afectar la confianza empresarial y la inversión en toda la región. Por el contrario, una renegociación exitosa que fortalezca las cadenas de suministro regionales y preservar el acceso preferencial al mercado reforzaría la competitividad a largo plazo de Norteamérica.
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