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Peso operaría con cautela ante dudas sobre paz entre EU e Irán
Peso mostraría cautela ante la incertidumbre sobre el acuerdo paz entre Estados Unidos e Irán, operaría sobre los 17.50 pesos
La moneda sigue en el aire, si bien el peso mexicano reaccionó favorablemente a la noticia sobre la apertura del Estrecho de Ormuz, llevándolo a un precio por debajo de los 17.25 pesos dólar, aunque hacia el cierre de las operaciones del viernes pasado el regresó hacia los 17.31 pesos.
El tipo de cambio peso-dólar podría regresar a niveles cercanos a los 17.50 pesos por billete verde, debido a que aún existe cautela entre los participantes del mercado ante la formalidad de un acuerdo definitivo por la paz entre Estados Unidos e Irán en los próximos días.
Es importante mencionar que en el Mercado de Futuros de Chicago (CME), en la semana comprendida entre el miércoles 8 y el martes 14 de abril, las posturas especulativas netas a la espera de una apreciación del peso aumentaron en 2.58%, equivalente a un incremento de 42.98 millones de dólares, para alcanzar un monto acumulado de 170.88 millones de dólares.
En el contexto antes mencionado, el tipo de cambio peso-dólar mantendría cotizaciones volátiles en las operaciones de esta semana, con amplias posibilidades de cotizar sobre los niveles de los 17.50 peso por dólar, aunque si persisten las dudas de llegar a un acuerdo entre Estados Unidos e Irán las negociaciones podría ubicarse nuevamente en alrededor de los 17.70 pesos.
La reapertura del Estrecho de Ormuz representa un avance significativo, considerando que por esta vía transita cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado a nivel mundial, su operación plena aún depende de la evolución de las negociaciones y de la permanencia del alto al fuego.
Además, Irán advirtió que podría volver a cerrar el paso si se mantiene el bloqueo estadounidense, mientras que diversos participantes del mercado cuestionan la rapidez con la que los flujos de energéticos podrían normalizarse
En conjunto, la combinación de menores riesgos geopolíticos, la corrección a la baja de los precios de energía y la expectativa de un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán favoreció en principio a un entorno de mayor de apetito por el riesgo, favoreciendo al peso a presentar una importante recuperación.
La baja en el precio internacional de los energéticos genera optimismo entre los analistas con relación a que la inflación general no será tan fuerte como se anticipó, lo que podría llevar a los bancos centrales alrededor del mundo a replantear su política monetaria.
En el caso de la Reserva Federal (Fed), el mercado comienza a incorporar la posibilidad de recortes en el presente año, algo que previo al anuncio de la reapertura del estrecho de Ormuz era impensable, inclusive con la posibilidad de hacer un aumento en la tasa, por lo tanto, la posibilidad de recortes a la tasa de interés impulsa a la debilidad del dólar estadounidense.
Asimismo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó la actualización de sus perspectivas de economía global, en la que mantiene un entorno moderadamente cauteloso. Para el 2026, el organismo estima un crecimiento mundial de 3.1%, lo que implica una revisión a la baja de 0.2 puntos porcentuales, respecto a su previsión anterior, mientras que para el 2027 mantuvo sin cambios su estimación en 3.2%.
Las estimaciones para Estados Unidos, el crecimiento esperado en el 2026 lo ajustó ligeramente a la baja 0.1 puntos porcentuales en 2.3%, en tanto que para el 2027 se revisó ligeramente al alza en 0.1 puntos porcentuales para situarse en 2.1%, reflejando una expectativa de desaceleración gradual pero ordenada.
En el caso de México, el FMI prevé un crecimiento de 1.6% en el 2026, con una revisión al alza de 0.1 puntos porcentuales, mientras que para el 2027 también ajustó al alza su estimación en 0.1 puntos porcentuales, situándose en alrededor de 2.2%.
En cuanto a la inflación, las revisiones reflejan un entorno de presiones más persistentes en el corto plazo. Para Estados Unidos, el FMI estima una inflación promedio de 3.2% en el 2026, lo que representa una revisión significativa al alza desde el 2.5% proyectada en octubre del 2025, sin embargo, anticipa una moderación hacia 2.1% en el 2027, en línea con la convergencia hacia el objetivo de la Reserva Federal.
En el caso de México, la inflación esperada en el 2026 se ubica en 3.9% anual promedio, también revisada al alza desde el 3.3% previo, mientras que para el 2027 se proyecta una desaceleración a 3.4%.
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