FINANZAS
Inflación primera quincena mayo fue de 4.11 por ciento por efecto comparativo
La inflación general se ubicó en -0.16 por ciento quincenal en la primera mitad de mayo, ligeramente por debajo de las expectativas. La disminución del INPC respondió principalmente a la caída estacional en las tarifas de electricidad ante el inicio de subsidios de temporada cálida, mientras que los servicios que excluyen educación registraron un incremento relativamente elevado, señalan Laura Díaz, Paulina Anciola e Iván Arias, analistas en Grupo Financiero Banamex.
En una nota Oportuna manifiestan que a tasa anual la inflación bajó a 4.11 por ciento desde 4.37 por ciento la quincena anterior, lo que marca la segunda quincena a la baja, con apoyo de la alta base de comparación anual de la inflación de agropecuarios.
La subyacente se ubicó en 0.13 por ciento quincenal y 4.22 por ciento anual (4.25 por ciento una quincena antes), registrando cierta estabilización en el último par de quincenas, con ligeras reducciones en mercancías y servicios.
Para el cierre de 2026 mantienen sus estimaciones de la inflación anual general y subyacente en 4.3 por ciento ambas, con presiones al alza derivadas de aranceles que se empezarían a manifestar con mayor claridad, aumentos acumulados en costos laborales e incrementos en precios internacionales de energéticos, compensadas por un tipo de cambio apreciado respecto al año pasado y un crecimiento económico que se mantendrá moderado
Presiones al alza por aranceles, costos laborales, energéticos y agropecuarios; mitigadas por apreciación cambiaria y crecimiento económico modesto.
Los especialistas indican que a inicios de año se registró un repunte de la inflación anual, alcanzando un pico en marzo, como consecuencia de los efectos directos de los incrementos a impuestos que afectaron a las mercancías alimenticias, así como a un aumento significativo de precios agrícolas.
Hacia delante, como ya se observó desde la lectura de abril, anticipan una ligera tendencia a la baja con ciertos altibajos.
Por un lado, siguen anticipando efectos de los aranceles que entraron en vigor a inicio de año, que se manifestarán gradualmente sobre las mercancías no alimenticias (genéricos relacionados con vestido, calzado y autos eléctricos, principalmente).
Estas presiones al alza se verán contrarrestadas por la apreciación del tipo de cambio respecto al año pasado, la baja inflación de precios al productor y un crecimiento económico modesto.
Por otro lado, la inflación de servicios aún se encuentra muy por arriba de su promedio histórico por presiones acumuladas de costos como las provenientes de aumentos salariales, que permanecerán elevadas, a lo que se agrega el choque en el verano por el mundial de futbol, así como posibles efectos de segundo orden derivados de los mayores precios de energéticos, fertilizantes y agrícolas.
Lo anterior se vería mitigado por una creación de empleos que se mantendrá modesta.
En conjunto, para la inflación subyacente consideran que luego de promediar 4.5 por ciento anual en el 1T26, seguiría otro pico alrededor de junio y julio, con una disminución gradual en la segunda mitad del año.
Para la inflación no subyacente anual prevén una ligera tendencia al alza, con una moderación en la inflación de agrícolas después del repunte extraordinario reciente y ligeras
presiones en la inflación de pecuarios (por una base de comparación anual baja) y energéticos (ante el aumento de las referencias internacionales).
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