FINANZAS
El empleo tiene balance negativo
Arturo Vieyra, economista en jefe y Eduardo Valle, economista en Grupo Coppel, consideran que, en febrero de 2026, existió un balance negativo en la calidad del empleo: porque aumenta la subocupación, la informalidad y el empleo n condiciones críticas.
En una nota de análisis, señalan que tras un avance moderado el mes anterior, la creación de empleo se aceleró y alcanzó 1.1 millones de puestos, lo que equivale a un crecimiento anual de 1.9 por ciento; sin embargo, alrededor de 33 millones de trabajadores en México laboraron en condiciones de Informalidad.
Agregan que se tuvo una mejora en la participación laboral. a población en edad de trabajar aumentó en 1.5 millones en el último año; de este total, 1.2 millones se incorporaron al mercado laboral y solo 76 mil no lograron conseguir empleo. Los 300 mil restantes pasaron a la Población No Económicamente Activa (PNEA).
Además de un aumento marginal de la tasa de desocupación. La tasa se situó en 2.6 por ciento, una décima por encima de la registrada en el mismo mes de los dos años previos, en parte como resultado del aumento en la participación laboral.
No obstante, lo anterior, como proporción de la población ocupada, la subocupación se incrementó en 0.7 puntos porcentuales (pp) respecto al mismo mes del año anterior, con un deterioro del déficit global de empleo, indicador que integra la desocupación y la subocupación, ya que registró un aumento anual de 0.8 puntos porcentuales (pp).
Se esta forma, más de 9 de cada 100 personas en el mercado laboral están desempleadas o trabajan menos horas de las que desean. El nivel observado es similar al registrado antes de la crisis por COVID-19.
Por tamaño de unidad económica. El crecimiento anual del empleo estuvo impulsado principalmente por los establecimientos micro y medianos. En contraste, se observaron pérdidas de puestos de trabajo, sobre todo en la categoría “otros”, que incluye el trabajo doméstico remunerado, el empleo transfronterizo y las ocupaciones no especificadas.
Por actividad económica. El repunte del empleo fue prácticamente generalizado. El mayor dinamismo provino del rubro de “otros servicios”, que abarca servicios profesionales, sociales y de gobierno. No obstante, dentro de la estructura ocupacional se registraron retrocesos en las actividades agropecuarias, restaurantes y servicios de alojamiento, así como en la industria extractiva y eléctrica.
Predominio del empleo informal. Por cada empleo formal generado, se crearon dos en la informalidad. En febrero se registraron 363 mil nuevos empleos formales, frente a 737 mil puestos informales.
Aumento de la tasa de informalidad. La tasa de informalidad se ubicó en 54.8 por ciento, lo que representa un incremento de 0.3 puntos porcentuales respecto al mismo mes del año anterior.
![]()
