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PIB de México crece 1.5% en el segundo trimestre de 2026: INEGI
La economía mexicana registró un crecimiento de 1.5% trimestral durante el segundo trimestre de 2026, de acuerdo con la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto (PIB) publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El resultado representa una recuperación respecto a la contracción de 0.6% observada en el primer trimestre del año y constituye el mayor avance trimestral desde finales de 2020.
El crecimiento fue impulsado por un desempeño positivo en los tres grandes sectores de la economía. Las actividades primarias avanzaron 3.3%, la producción industrial creció 1.6% y el sector servicios registró un incremento de 1.5%, con cifras desestacionalizadas.
A tasa anual y con cifras originales, el PIB aumentó 2.2%, por encima del consenso del mercado, que estimaba un crecimiento de 1.5%, aunque ligeramente por debajo de la proyección de 2.3% realizada por Banamex Estudios Económicos.
Durante el primer semestre del año, la economía acumuló un crecimiento anual de 1.2%, el mayor observado para un periodo similar en los últimos cuatro semestres.
Banamex mantiene previsión de crecimiento para 2026
Pese al repunte registrado entre abril y junio, Banamex consideró que la actividad económica mostrará un crecimiento moderado durante la segunda mitad del año y mantuvo su pronóstico de expansión del PIB de 1.3% para 2026.
El análisis señala que el desempeño económico estará respaldado por el crecimiento de las exportaciones, una recuperación gradual del consumo, una mejora en la inversión pública y privada, así como por un entorno de menor incertidumbre económica.
Para 2027, la institución financiera prevé un crecimiento de 1.8%.
No obstante, Banamex advirtió que la economía mexicana acumularía cuatro años consecutivos con tasas de crecimiento inferiores al promedio registrado entre 2000 y 2018, que fue de 1.9% anual.
Persisten riesgos para la economía
Entre los factores que podrían limitar el crecimiento destacan una posible desaceleración de la economía de Estados Unidos, un deterioro de la actividad petrolera y la incertidumbre relacionada con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como otros factores internos que podrían afectar las decisiones de inversión y empleo.
En contraste, el banco considera que una recuperación más rápida de la inversión privada, un mayor dinamismo del consumo interno y la fortaleza de las exportaciones podrían impulsar un crecimiento superior al previsto.
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