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Sierra Gorda avanza en sostenibilidad con apoyo empresarial
El programa Carbono Biodiverso, impulsado por el Grupo Ecológico Sierra Gorda, se consolida como uno de los modelos más innovadores de acción climática en México, al lograr la protección de 41,261 hectáreas de bosque en la Reserva de la Biósfera Sierra Gorda.
La iniciativa articula esfuerzos de empresas, gobierno y comunidades para regenerar ecosistemas, capturar carbono y fortalecer el desarrollo económico local mediante esquemas de conservación con impacto social.
Crece participación y se agota inventario
Actualmente, más de 161 propietarios particulares, junto con 10 ejidos y 3 comunidades agrarias, participan en el programa, superando las 40 mil hectáreas protegidas.
El éxito del modelo se reflejó en agosto de 2025, cuando se agotó el inventario de predios inscritos, evidenciando la creciente demanda de empresas interesadas en compensar su huella de carbono a través de este esquema local.
Durante ese año, 47 compañías adoptaron el Sello Querétaro para compensar sus emisiones, fortaleciendo la vinculación entre el sector privado y la conservación ambiental.
Un modelo con impacto ambiental y social
El programa Carbono Biodiverso genera beneficios integrales que van más allá de la reducción de emisiones, al incluir:
- Protección de biodiversidad y captura de carbono
- Reducción de la pobreza rural mediante pagos por servicios ambientales
- Impulso a actividades productivas sustentables
- Fortalecimiento del tejido social en comunidades
De acuerdo con Patricia Ruiz Corzo, directora del Grupo Ecológico Sierra Gorda, este esquema se basa en una política pública, lo que lo distingue de los mercados tradicionales de bonos de carbono.
Incentivos fiscales impulsan participación empresarial
El modelo se fortaleció con la creación del Sello Estatal de Bajas Emisiones de Carbono, desarrollado junto con la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Querétaro.
Este mecanismo permite a las empresas reducir su carga fiscal mediante la compensación de emisiones, destinando recursos a proyectos de conservación.
El esquema incluye un impuesto de 5.6 UMAs por tonelada de CO₂ emitida, con la posibilidad de disminuir hasta 20% de la base gravable al participar en programas como Carbono Biodiverso.
Desarrollo comunitario y economía local
Desde su fundación en 1987, el Grupo Ecológico Sierra Gorda ha impulsado iniciativas de desarrollo económico en la región, incluyendo turismo comunitario, producción artesanal y aprovechamiento sustentable de recursos naturales.
Actualmente, 62 microempresas forman parte de estas redes, beneficiando directamente a 377 personas, en su mayoría mujeres.
Además, se inauguró el Centro de Acopio de Especies Aromáticas Aroma Vivo, ubicado en Peñamiller, el cual beneficiará a más de 500 personas y fortalecerá la comercialización de productos derivados de plantas del semidesierto.
Gestión ambiental integral
El programa también contempla acciones de manejo ambiental, como:
- 190 centros de acopio que reciclan hasta 500 toneladas mensuales
- 35 cámaras biológicas para tratamiento de residuos
- 76 sistemas de captación de agua de lluvia
Estas medidas contribuyen a la protección de ecosistemas y al uso responsable de recursos naturales en la región.
Educación ambiental como eje estratégico
La educación ambiental es uno de los pilares del modelo, beneficiando a más de 10 mil niños cada año mediante programas dirigidos a estudiantes, docentes y comunidades.
Asimismo, una alianza con el Tecnológico de Monterrey ha permitido capacitar a más de 1,200 docentes en temas de sostenibilidad.
Hacia una certificación internacional
La Sierra Gorda avanza en su proceso para obtener la certificación Plata como destino sostenible de EarthCheck, tras haber alcanzado previamente el nivel Bronce.
De lograrlo, se convertiría en la primera área natural protegida del continente americano en obtener este reconocimiento.
Cabe recordar que en 2022, la reserva —reconocida por la UNESCO— se integró al programa global de destinos sostenibles.
Un modelo replicable
Tras casi cuatro décadas de trabajo, el Grupo Ecológico Sierra Gorda busca ahora consolidar y replicar este modelo en otras áreas naturales protegidas del país.
El objetivo es demostrar que la conservación ambiental puede ser económicamente viable, socialmente incluyente y sostenible en el largo plazo.
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