FINANZAS
Cambios en la UMA e ISR elevan el riesgo de sanciones para empresas
Las recientes actualizaciones en el valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), vigentes desde el 1 de febrero, junto con los cambios en las tablas del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y el incremento de 13 % al salario mínimo, han incrementado la presión sobre las áreas de nómina y finanzas de las empresas en México. Especialistas advierten que la falta de ajustes oportunos en los sistemas puede derivar en errores de cálculo y, con ello, en sanciones fiscales y laborales.
Los cambios normativos impactan directamente los procesos de nómina, desde el cálculo de sueldos y prestaciones hasta la retención de impuestos, las cuotas de seguridad social y la aplicación del subsidio al empleo. Esto obliga a las organizaciones a realizar actualizaciones precisas en sus sistemas y procedimientos internos para garantizar el cumplimiento de las disposiciones vigentes.
Cuando estas modificaciones no se implementan correctamente, las empresas se exponen a multas, recargos y pagos retroactivos. De acuerdo con especialistas en gestión de personas, muchos de estos riesgos no provienen de un incumplimiento deliberado, sino de fallas operativas asociadas a procesos manuales o sistemas desactualizados.
El problema es más frecuente de lo que se suele asumir. Según datos de Buk sobre gestión de nómina, alrededor de cinco de cada diez colaboradores ha experimentado algún error en el pago de su salario a lo largo de su vida laboral. Este tipo de incidencias tiende a intensificarse en periodos de actualización normativa, cuando coinciden cambios fiscales, laborales y ajustes salariales.
Uno de los errores más comunes se presenta en la retención del ISR. En México, los empleadores están obligados a calcular, retener y enterar correctamente este impuesto ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT). El incumplimiento puede derivar en multas que van del 55 % al 75 % del monto no retenido o retenido incorrectamente, además de recargos, actualizaciones e incluso responsabilidad penal en los casos más graves.
Las fallas también pueden tener implicaciones en materia de seguridad social. Un cálculo incorrecto o la falta de actualización de la UMA puede generar diferencias en las cuotas obrero-patronales ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo que puede derivar en créditos fiscales, auditorías y sanciones, además de afectar derechos laborales como semanas cotizadas, pensiones e incapacidades.
Más allá del impacto económico, los errores en la nómina suelen generar inconformidades y conflictos laborales, además de incrementar el riesgo de inspecciones por parte de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Este contexto añade presión operativa y reputacional a las organizaciones.
Ante este escenario, especialistas señalan que la falta de automatización en los procesos de nómina se ha convertido en uno de los principales factores de riesgo para el cumplimiento fiscal y laboral, especialmente en periodos de actualización normativa como el inicio del año.
En un entorno regulatorio cada vez más exigente, la combinación de conocimiento fiscal y tecnología se perfila como un elemento clave para reducir riesgos, garantizar la correcta administración de la nómina y fortalecer la gestión empresarial.
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