Bancos
Financiamiento sostenible debe incorporar riegos sociales, ambientales y climáticos
En el Panel “Financiamiento sostenible: Riesgos y Oportunidades”, Mariuz Calvet, copresidenta de la Comisión de Responsabilidad Social de la Asociación de Bancos de México (ABM), Fabrizio López Gallo, él es director de Estabilidad Financiera del Banco de México (Banxico) y Omar Álvarez Cabrera, experto en Optimización de Procesos del Grupo Coppel, resaltaron la importancia de incorporar en la evaluación de financiamientos sostenibles los riegos sociales , ambientales y climáticos porque son los retos más importantes a que nos enfrentamos actualmente.
Lo anterior porque se han tenido avances importantes al dar financiamiento sostenible por parte de la banca en 2025 por 794 mil millones de pesos, de los cuales 31 por ciento de estos montos se dedicaron a créditos verdes, 31 por ciento a créditos sociales, 45 por ciento a créditos verdes y el 24 por ciento a instrumentos de mercados o bonos etiquetados como verdes, sociales o sostenibles.
No obstante, lo anterior, existen riesgos climáticos, los inherentes al cambio climático por emisión de carbono y los que se presentan por desastres naturales, los cuales no se manifiestan de manera tan clara e inmediata.
Ante ello el 90 por ciento de los activos de la banca en México ya cuentan con un sistema de riesgo socioambiental y avanzando también a integrar ahora el tema de los riesgos climáticos. Por ello desde hace tres años, se tiene un tablero de indicadores o donde se detecta cómo van los bancos avanzando en los seis pilares que tiene el protocolo de sostenibilidad de la banca creado en 2016.
Un ejemplo practico de cómo se incorporó el financiamiento sostenible fue el otorgado a Grupo Coppel en al 2021 por 45 mil millones de pesos, que fue en su momento uno de los créditos más grandes de América Latina; y que en su renovación en 2025 ascendió a 51 mil millones de pesos, señalando que en el primero participaron seis bancos, mientras que en el segundo se incorporaron 12 instituciones más, llegando a 18 involucrados.
Como parte del financiamiento otorgado se fijaron objetivos (KPIs)en la primera fase, que era incrementar el número de mujeres en posiciones de liderazgo dentro de la compañía, situación que se logró ya que actualmente tienen un poco más del 40 por ciento.
El segundo correspondió a incrementar la instalación de su capacidad de generación eléctrica renovable, para llegar a tener alrededor de 900 tiendas con paneles solares, distribuyendo energía y generar un muy buen porcentaje de la energía que consumen, el cual también fue cumplido.
En la renovación se adicionó la llegada de vehículos híbridos o eléctricos, energías limpias, para llegar alrededor de 4 mil vehículos que se irán cambiando a lo largo del tiempo, conforme su vida útil así lo requiera, y se van a cambiar por vehículos con energías renovables.
La banca acompañó estos procesos, siendo la parte más importante es la consultoría, porque ayuda a estructurar lo que posiblemente ya se tiene, pero que están estructurado de la forma en que puedas darle un seguimiento constante o celoso.
Hay muchos de los proyectos que se tienen en la industria y que son de corto plazo, y aquí lo que buscas es que todos estos proyectos tengan una duración, un largo plazo en su concepción, incluso para que vayan aparejados con el plazo del crédito, pero no solamente eso, es porque la propia banca se siente o nos sentimos mucho mejor cuando una entidad tiene proyectos de este tipo, porque asumes que tiene proyectos de largo plazo y eso es lo primero que quieres para cuando estás hablando de un crédito.
De esta forma, en cualquiera industria que tenga proyectos ligados a criterios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG), debe asumir un largo plazo en su programación.
Además, se tiene que generar el impacto que se busca socialmente o ecológicamente, el impacto ambiental, y garantizar que hay un impacto económico de regreso, lo cual es muy complicado, para lo cual la Banca tiene muchos modelos y formas para poder entender cómo llegar a ello; además de ser un acompañamiento como segundo o tercer participante para una segunda opinión con respecto al cumplimiento de estos puntos.
hacia las empresas es hagámoslo desde arriba; es decir, tenemos que plantear la estrategia creyéndonos que podemos ser sustentables.
También se recalcó que cuando se plantea un crédito sustentable que incorpore los riesgos sociales, ambientales y climáticos deben partir desde la estrategia central de la compañía.
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