Bancos
Banca y gobierno impulsan infraestructura sostenible en México
La colaboración entre la banca y el sector público se perfila como un elemento clave para el desarrollo de comunidades sostenibles en México, en un contexto donde la inversión en infraestructura busca integrar criterios ambientales, sociales y de gobernanza.
Durante el panel “La banca como aliada en el desarrollo de comunidades sostenibles”, realizado en el marco de la 89 Convención Bancaria, especialistas destacaron la importancia de fortalecer esquemas de financiamiento que no solo prioricen la rentabilidad económica, sino también el impacto social y ambiental.
El diálogo se desarrolló en torno al Plan Nacional de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar, presentado por el Gobierno federal, el cual contempla una inversión acumulada de hasta 5.6 billones de pesos hacia 2030, con participación pública y privada.
De acuerdo con lo expuesto, el 54% de esta inversión se destinará al sector energético, seguido por proyectos ferroviarios (16%), carreteros (14%), portuarios (6%) e infraestructura hidráulica (3%), entre otros.
El secretario de Administración y Finanzas de la Ciudad de México, Juan Pablo de Botton, subrayó que la planeación de largo plazo y la transparencia son factores fundamentales para atraer inversión y garantizar la viabilidad de los proyectos.
En este sentido, destacó la emisión reciente de un bono verde por más de 3 mil millones de pesos, respaldado por una demanda que duplicó la oferta, lo que refleja la confianza de inversionistas institucionales en proyectos con impacto ambiental.
Los recursos obtenidos se destinarán principalmente al desarrollo de infraestructura de transporte limpio, como nuevas líneas de Cablebús, orientadas a reducir emisiones y mejorar la movilidad en zonas de difícil acceso.
Asimismo, señaló que la Ciudad de México ha fortalecido su capacidad de inversión pública, con un incremento del 55% en los últimos años, apoyado en esquemas financieros que permiten canalizar recursos hacia sectores prioritarios como movilidad, agua, seguridad e infraestructura urbana.
Por su parte, representantes de la banca de desarrollo destacaron que uno de los principales retos es asegurar que los proyectos cumplan con criterios de sostenibilidad, al tiempo que resulten atractivos para inversionistas.
En este contexto, se enfatizó la importancia de contar con marcos de referencia claros, alineados con la taxonomía sostenible, así como mecanismos de medición y seguimiento que eviten prácticas como el greenwashing y fortalezcan la transparencia.
También se señaló que la coordinación entre banca de desarrollo y banca comercial será determinante para movilizar capital a gran escala, especialmente en proyectos de infraestructura con impacto social.
No obstante, persisten desafíos, particularmente a nivel municipal, donde las limitaciones técnicas dificultan la generación de información y la implementación de criterios sostenibles en los proyectos.
Ante ello, se planteó la necesidad de fortalecer capacidades institucionales y promover herramientas que permitan dar seguimiento a los impactos económicos, sociales y ambientales de las inversiones.
Finalmente, los participantes coincidieron en que el desarrollo de infraestructura sostenible requiere una visión de largo plazo, reglas claras y una estrecha colaboración entre sectores, a fin de generar proyectos resilientes que contribuyan al bienestar de la población.
![]()
