Tecnología
Topaz anticipa que la IA transformará la prevención del fraude financiero
Ante el crecimiento acelerado del fraude digital y la necesidad de fortalecer la confianza de los usuarios, la inteligencia artificial (IA) se perfila como una prioridad estratégica para el sistema financiero mexicano de cara a 2026. Así lo revela el estudio Pulso 2025, elaborado por Topaz, que destaca el papel de la IA en la protección de la identidad y la seguridad de un ecosistema financiero cada vez más digitalizado.
El fraude digital, uno de los principales retos del sistema financiero
En México, el avance de la digitalización financiera ha venido acompañado de un aumento sostenido en los intentos de fraude. De acuerdo con el Informe sobre el Estado de las Estafas en México 2025, más del 60% de la población ha sido víctima o estuvo expuesta a intentos de fraude digital, y cerca del 40% de estos casos están relacionados con suplantación de identidad, phishing y uso indebido de información personal.
Este contexto explica por qué la inteligencia artificial comienza a ocupar un lugar central en la agenda del sector financiero. La séptima edición del estudio Pulso 2025 indica que más del 50% de las instituciones financieras en Latinoamérica prioriza inversiones en infraestructura tecnológica, ciberseguridad y prevención del fraude, siendo la IA una de las herramientas con mayor potencial para enfrentar la creciente sofisticación de las estafas digitales.
La IA, principal caso de uso… pero con retos de adopción
El estudio también revela una brecha significativa entre la intención y la ejecución. Si bien la detección de fraude es el principal caso de uso esperado de la inteligencia artificial en el sector financiero, solo alrededor del 30% de las instituciones declara tener claridad plena sobre cómo aplicar estas tecnologías de manera efectiva en sus procesos.
Estos hallazgos subrayan la necesidad de avanzar hacia una adopción más madura, estratégica y gobernada de la IA, que permita maximizar su impacto sin comprometer la transparencia ni la confianza de los usuarios.
Tecnologías clave para la prevención del fraude
Las soluciones basadas en inteligencia artificial permiten analizar grandes volúmenes de transacciones en tiempo real, identificar patrones anómalos y prevenir fraudes antes de que se concreten. A estas capacidades se suman tecnologías como la biometría multimodal, la verificación activa de vida y los sistemas antideepfake, que fortalecen los procesos de autenticación y reducen de manera significativa el riesgo de suplantación de identidad, uno de los delitos digitales de mayor crecimiento en el país.
“La inteligencia artificial se está convirtiendo en el núcleo de la nueva infraestructura de confianza del sistema financiero. Los datos de Pulso 2025 confirman que su mayor impacto no está en la automatización, sino en su capacidad para anticipar, detectar y neutralizar el fraude digital en tiempo real, protegiendo la identidad de los usuarios sin afectar su experiencia”, afirmó Jorge Iglesias, CEO de Topaz.
Seguridad e identidad, prioridades en México
De acuerdo con Pulso 2025, esta evolución tecnológica también redefine las prioridades de inversión en el país. A diferencia de otros mercados de Latinoamérica, donde las billeteras digitales concentran el gasto futuro, en México las instituciones financieras enfocan sus esfuerzos en seguridad, KYC digital y validación de identidades, como base para reconstruir y fortalecer la confianza de los usuarios.
Esta estrategia resulta clave para sostener la adopción de servicios financieros digitales a largo plazo, en un entorno donde la confianza se ha convertido en un activo crítico.
Gobernanza y uso responsable de la inteligencia artificial
No obstante, la implementación de modelos de inteligencia artificial en el sistema financiero exige más que tecnología. Requiere marcos regulatorios claros, modelos explicables y procesos auditables que garanticen un uso responsable de la IA. Las instituciones que lideran esta transformación ya han comenzado a establecer comités internos de gobernanza, orientados a asegurar el cumplimiento normativo y la transparencia en la toma de decisiones automatizadas.
“De cara a 2026, el verdadero reto será escalar la inteligencia artificial como un habilitador estructural de confianza, integrándola de forma transversal en los procesos de onboarding, autenticación y monitoreo de transacciones”, concluyó Iglesias.
En un entorno donde el fraude digital evoluciona con rapidez, la inteligencia artificial deja de ser una ventaja competitiva para convertirse en un requisito indispensable del sistema financiero mexicano, clave para proteger a los usuarios, fortalecer la confianza digital y garantizar la estabilidad del ecosistema en los próximos años.
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