Infraestructura
Nearshoring en México expone retos tecnológicos y de talento
El avance del nearshoring y la transformación digital está elevando las exigencias operativas en las empresas en México, al tiempo que expone limitaciones estructurales relacionadas con talento, infraestructura y capacidades tecnológicas.
De acuerdo con datos de ManpowerGroup, el 70% de los empleadores en el país reporta dificultades para encontrar el talento necesario, lo que representa una de las principales barreras para implementar procesos de digitalización y modernización tecnológica.
Nearshoring y presión competitiva
En paralelo, México se posiciona como uno de los principales beneficiarios del nearshoring. Un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estima un crecimiento cercano al 5% en las exportaciones hacia Estados Unidos derivado de la relocalización de cadenas productivas.
No obstante, el organismo advierte que los beneficios serán graduales y estarán condicionados a la capacidad del país para fortalecer su competitividad, así como mejorar su infraestructura y adopción tecnológica.
Brechas en digitalización y productividad
Según Ivaldo Pereira, Head de TOTVS México, muchas empresas han iniciado procesos de digitalización, pero enfrentan limitaciones como la escasez de talento especializado, la dependencia de sistemas heredados y la falta de integración de datos.
Estas condiciones reducen el impacto de la tecnología en la productividad, particularmente en organizaciones que operan con procesos manuales o información fragmentada, lo que limita su capacidad de escalar y responder con agilidad a las demandas del mercado.
Tecnología y talento como ejes estratégicos
El contexto actual también abre oportunidades para mejorar la eficiencia operativa mediante la adopción de tecnologías como automatización, analítica de datos e inteligencia artificial.
En este escenario, la capacitación de talento y la modernización tecnológica se perfilan como factores clave para aprovechar el nuevo ciclo de inversión productiva en el país.
De acuerdo con Pereira, el reto no se limita a la incorporación de nuevas herramientas, sino a la consolidación de tres elementos fundamentales: sistemas actualizados, operación en la nube y gestión estructurada de datos. Cuando estos componentes se alinean, la tecnología puede convertirse en un motor de crecimiento y eficiencia.
Retos para la adopción tecnológica
El BID señala que, si bien México ha avanzado en la digitalización básica, aún existe un amplio margen para adoptar tecnologías avanzadas, especialmente en pequeñas y medianas empresas.
Este rezago impacta directamente en la productividad y competitividad de sectores clave como el industrial, logístico y de servicios, en un contexto donde el nearshoring incrementa las exigencias de trazabilidad, integración digital y eficiencia operativa.
Estrategia para cerrar brechas
Para TOTVS, transformar el desafío tecnológico en una oportunidad requiere una estrategia estructurada que combine modernización de sistemas, migración a la nube, integración de datos y formación continua.
Las empresas que logren avanzar en estos frentes estarán mejor posicionadas para competir en un entorno cada vez más digitalizado y con mayor presión competitiva.
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