FINANZAS
PIB creció 0.5 por ciento en 2025 se estima lo haga en 1.6 durante 2026
Durante el cuarto trimestre del 2025 (4T25) el Producto Interno Bruto (PIB) creció 0.8 por ciento trimestral con cifras desestacionalizadas, de acuerdo con la estimación oportuna del INEGI, ligeramente por arriba de su estimación de 0.7 por ciento y del consenso de 0.6 por ciento, este resultado sigue a la contracción de 0.3 por ciento registrada en el tercer trimestre 2025 (3T25), señalan Iván Arias, Rodolfo Ostolaza y Magdaleno Mendoza, analistas en Grupo Financiero Banamex.
Detallan que durante 2025 el PIB acumuló un crecimiento de 0.5 por ciento, marginalmente por arriba de su proyección más reciente (0.4 por ciento) y menor al 1.4 por ciento observado en 2024. De esta manera la economía mexicana tuvo un crecimiento muy débil en 2025, en parte por los efectos de factores de incertidumbre interna y externa y la contracción del gasto público; en diciembre de 2024 estimaban un crecimiento de 0.2 por ciento, mientras que el consenso se ubicaba en 1.2 por ciento.
Anticipan que en 2026 continuará la recuperación de la actividad económica, si bien a un ritmo moderado, con un crecimiento del PIB de 1.6 por ciento, con lo que acumularía tres años consecutivos por debajo de su promedio del periodo 2000-2018 de 1.9 por ciento.
Los especialistas indican que la expansión del PIB en el 4T25 se explica por los crecimientos trimestrales en los servicios y la producción industrial (PI) de 0.9 por ciento en ambos casos, que fueron compensados parcialmente por la caída de 2.7 por ciento en el sector primario.
A tasa anual con series originales, el PIB creció 1.6 por ciento en el 4T25 (-0.1 por ciento en 3T25). Los datos de hoy implicarían que, en diciembre, el IGAE avanzó alrededor de 0.2 por ciento mensual, tras la caída de 0.2 por ciento de noviembre y la fuerte expansión de 1.0 por ciento en octubre.
Para 2026 prevén que persistirá una recuperación gradual de la actividad productiva, a medida que el gasto público se incremente como está presupuestado, la política monetaria transite de restrictiva a neutral, la moderación del entorno de incertidumbre respecto a lo observado en 2025 incentive cierta recuperación de la inversión privada, la economía de EUA crezca a un ritmo similar al de 2025 y siga impulsando las exportaciones de México.
También consideran que la actividad petrolera consolide su estabilización, y se fortalezca la recuperación en la creación de empleos formales y que además existirá un efecto positivo, si bien modesto (0.1pp al crecimiento del PIB de 2026), de la celebración de la copa mundial de fútbol durante el verano.
No obstante, el crecimiento de la actividad se mantendría moderado, y acumularía tres años consecutivos de crecimiento por debajo de su promedio de 2000-2018 de 1.9 por ciento.
Persisten factores de riesgo significativos para estos pronósticos tanto al alza como a la baja.
Dentro de los riesgos a la baja destacan los asociados a una posible desaceleración en EUA, un nuevo deterioro de la actividad petrolera, además de la incertidumbre ocasionada por la revisión del TMEC.
Entre los riesgos al alza se encuentran una mayor resiliencia que la estimada en el consumo, y una recuperación más rápida de la inversión privada en México a medida que se disipen los factores de incertidumbre.
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