FINANZAS
La política pública debería convertir un mega evento como el Mundial de Futbol en un legado de desarrollo
El Mundial 2026 demostró la capacidad de coordinación de las autoridades mexicanas para organizar un evento de escala global, por lo que los especialistas de México Evalúa, consideran que este proceso representa una oportunidad para trabajar de manera conjunta con las autoridades, la academia, el sector privado y la sociedad civil en la construcción de mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.
En un estudio señalan que convertir al Mundial en un legado verificable no sólo fortalecerá la confianza ciudadana en el uso de los recursos públicos; también sentará las bases para que futuros proyectos estratégicos contribuyan de manera más efectiva al desarrollo del país. https://mexicoevalua.org/wp-content/uploads/2026/07/incidirhoy-despuesmundial-1.pdf
Por ello se inicia el verdadero desafío: evaluar las políticas públicas que México implementó para llevarlo a cabo, porque la ciudadanía debe saber si el evento trajo beneficios permanentes o si los costos serán aún más grandes, como ha ocurrido con la mayoría de los países anfitriones.
Esto porque el buen legado de los mega eventos deportivos depende de la capacidad de los gobiernos para planear, coordinar, ejecutar y evaluar políticas públicas que trascienden el torneo.
Señalan que en Alemania 2006 se aprovechó el Mundial para fortalecer la movilidad urbana, impulsar el transporte público, mejorar el posicionamiento internacional y reutilizar la infraestructura existente.
En contraste, las experiencias de Corea del Sur en 2002, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 muestran los efectos de la falta de estrategias para aprovechar las inversiones públicas después del torneo. Entre ellas, infraestructura subutilizada, elevados costos de mantenimiento y cargas fiscales que limitan la capacidad de inversión futura.
Por ello para evitar estos escenarios requiere incorporar desde ahora una visión de largo plazo que permita mantener y aprovechar los activos, tangibles e intangibles, generados para el evento.
Señalan que, en la organización del Mundial, México desarrolló mecanismos relevantes de coordinación entre autoridades en materia de seguridad, movilidad, turismo y protección civil.
También se impulsaron proyectos de infraestructura y estrategias para fortalecer la actividad económica en las tres ciudades sede, estos esfuerzos constituyen una base importante sobre la cual construir un legado duradero
Por ello, el estudio realizado identifica riesgos que conviene atender oportunamente:
Propuestas de política pública
- Publicar una evaluación integral del costo fiscal y de los beneficios económicos, sociales, ambientales e institucionales del Mundial, con metodologías abiertas e independientes.
- Diseñar un sistema nacional de indicadores que mida resultados en movilidad, seguridad, turismo, empleo, competitividad, infraestructura y participación de las MiPyMEs, con líneas base y mediciones a uno, cinco y diez años.
- Transparentar el costo de las exenciones fiscales, incentivos, inversiones públicas y gastos extraordinarios asociados al torneo.
- Evaluar la distribución territorial y social de los beneficios para identificar qué sectores económicos y qué comunidades resultaron favorecidos y cuáles enfrentaron mayores costos.
- Incorporar evaluaciones cualitativas mediante encuestas a residentes, visitantes, empresarios y autoridades para complementar los indicadores económicos.
- Desarrollar una metodología común con Estados Unidos y Canadá, que permita comparar resultados y establecer un referente internacional para futuros mega eventos deportivos
Tres riesgos después del mega evento
El primer riesgo es que el éxito del torneo se evalúe sólo mediante estimaciones de derrama económica, visitantes o empleos temporales, sin verificar si ello trajo beneficios duraderos. La experiencia internacional muestra que las proyecciones previas suelen ser considerablemente más optimistas que los resultados observados una vez concluido el evento.
Un segundo desafío consiste en la ausencia de un sistema homogéneo de indicadores que permita medir el desempeño de las políticas implementadas porque al día de hoy no existe información pública suficiente para evaluar, con criterios comparables, aspectos como el costo fiscal total del Mundial, el impacto de las exenciones otorgadas, el comportamiento del transporte público, la percepción ciudadana sobre la seguridad, la participación efectiva de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs)
Además de la permanencia de la actividad turística una vez concluido el campeonato. Sin esta información será difícil determinar qué decisiones públicas funcionaron y cuáles deberán corregirse para futuros proyectos de gran escala.
El tercer aspecto corresponde a que resulta indispensable fortalecer la transparencia sobre los recursos públicos destinados al torneo, ya que la disponibilidad parcial de información sobre convenios, incentivos fiscales, gastos extraordinarios y proyectos de infraestructura limita la posibilidad de realizar una evaluación independiente y objetiva.
Transparentar estos datos no debe entenderse como un ejercicio de fiscalización retrospectiva, sino como una herramienta para fortalecer la confianza ciudadana, mejorar la calidad de las decisiones públicas y ofrecer certidumbre a futuras inversiones nacionales e internacionales. La rendición de cuentas representa uno de los activos institucionales más valiosos que puede dejar este Mundial.
La oportunidad de hacer las cosas mejor
México hoy tiene la oportunidad de construir un nuevo estándar internacional de evaluación de mega eventos, basado en evidencia, transparencia y aprendizaje institucional. Ello exige medir resultados sobre competitividad, movilidad, turismo, seguridad, desarrollo económico local y calidad de las instituciones públicas. Con ello, las inversiones realizadas podrán evaluarse a la luz de los beneficios que sigan generando para la población durante los próximos años.
También será fundamental conocer si los beneficios económicos llegaron efectivamente a quienes constituyen la base de la economía urbana. La evidencia internacional demuestra que una parte importante de la derrama económica se concentra en grandes empresas o cadenas internacionales, mientras que numerosos negocios locales enfrentan restricciones para integrarse a las cadenas de proveeduría.
Evaluar el desempeño de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), el comportamiento del empleo, la distribución territorial de los beneficios y la percepción de las comunidades permitirá construir políticas públicas más incluyentes para futuros proyectos de gran escala.
Además de fortalecer la coordinación entre el Gobierno de México, los gobiernos estatales, los gobiernos municipales, la Secretaría de Turismo (SECTUR), la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y las demás instituciones involucradas permitirá consolidar un sistema permanente de monitoreo que preserve las capacidades desarrolladas durante el Mundial. La cooperación interinstitucional que hizo posible la organización del torneo puede convertirse en uno de sus legados más importantes si evoluciona hacia mecanismos permanentes de evaluación y mejora continua.
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