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Lluvias y alta demanda desafían la logística de última milla en México
La temporada de lluvias de 2026 representa un nuevo desafío para las operaciones de última milla en México, especialmente en ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, donde las precipitaciones coinciden con un periodo de alta actividad comercial y movilidad urbana.
Especialistas del sector señalan que el principal reto no radica únicamente en realizar entregas bajo condiciones climáticas adversas, sino en mantener la eficiencia operativa ante la combinación de lluvias, tráfico y un incremento en la demanda de servicios de comercio electrónico.
Ilan Epelbaum, director general de Mail Boxes Etc. México, explicó que una operación logística diseñada para condiciones habituales puede enfrentar dificultades cuando las dinámicas urbanas cambian de manera repentina.
“Cuando el clima se vuelve más variable, la última milla no puede depender únicamente de rutas fijas, tiempos promedio o promesas de entrega diseñadas para días sin contingencias”, señaló.
Lluvias elevan la complejidad logística
El panorama climático reciente refleja la magnitud del reto. Durante 2025, la Ciudad de México acumuló 894.1 milímetros de precipitación anual, mientras que Jalisco registró 927.1 milímetros y Nuevo León alcanzó 441.7 milímetros, de acuerdo con datos del Servicio Meteorológico Nacional y la Comisión Nacional del Agua.
A esta situación se suma el crecimiento sostenido del comercio digital, donde los consumidores demandan entregas rápidas y seguimiento puntual de sus pedidos, independientemente de las condiciones meteorológicas.
Especialistas consideran que las empresas deben fortalecer la planeación logística mediante una comunicación más eficiente con los clientes y esquemas de entrega más flexibles.
La última milla evoluciona hacia modelos más adaptables
Ante este escenario, el sector plantea una transformación en la manera de entender la logística urbana, pasando de modelos basados exclusivamente en rutas fijas a redes de distribución con múltiples alternativas.
Entre las medidas recomendadas destacan:
- Implementar puntos de recolección alternativos.
- Ajustar horarios y ventanas de entrega.
- Fortalecer la comunicación preventiva con los consumidores.
- Identificar zonas con mayores riesgos operativos.
- Coordinar de manera más estrecha a vendedores, transportistas y clientes.
La discusión cobra relevancia adicional este verano debido a la alta actividad económica y turística generada por el torneo internacional de futbol celebrado en distintas ciudades del país.
La experiencia del consumidor, en el centro del desafío
Además de los retrasos, la temporada de lluvias puede afectar la experiencia posterior a la compra debido a daños en los paquetes o incumplimientos en los tiempos prometidos.
De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), las principales molestias de los consumidores durante las entregas son:
- Productos dañados o maltratados (45%).
- Incumplimiento en los tiempos de entrega (38%).
- Pedidos incompletos (33%).
En este contexto, Mail Boxes Etc. México considera que el principal desafío consiste en evolucionar hacia una logística preventiva, capaz de anticipar contingencias mediante el análisis de información territorial, la adaptación de rutas y una comunicación más eficiente con el cliente.
La temporada de lluvias de 2026, concluyen especialistas, pondrá a prueba la capacidad de las empresas para responder a escenarios cambiantes y mantener la continuidad operativa en las principales ciudades del país.
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