Conéctate con nosotros

Noticias

Oficinas a la medida impulsan el auge del coworking

Empresas buscan flexibilidad sin invertir en diseño ni adecuaciones. Demandan espacios personalizados, listos para operar y sin realizar inversiones en adecuaciones. El modelo podría crecer hasta 30% este año.

Loading

Comparte la nota

Publicado

en

Oficinas a la medida impulsan el auge del coworking

El mercado de oficinas flexibles en México vive una nueva transformación. Lo que inició como espacios compartidos para emprendedores y startups ha evolucionado hacia un modelo que permite a las empresas contar con oficinas propias, personalizadas y listas para operar, sin realizar inversiones significativas en adecuaciones, mobiliario o gestión de proveedores.

En entrevista con En concreto Antonio Alonso, CEO de The Crafters, explica que esta tendencia surgió a partir de los cambios que comenzaron a registrarse después del sismo de 2017 y que se aceleraron tras la pandemia.

«Visualizamos un espacio que no estaba siendo cubierto entre las oficinas tradicionales y el coworking. Empresas que ya crecieron, que ya se consolidan, pero que todavía no tienen la estructura financiera o la necesidad de firmar contratos rígidos de tres o cinco años», señaló.

A este modelo la firma lo denomina ID Office, una propuesta que busca combinar la flexibilidad del coworking con la identidad corporativa de una oficina tradicional.

La oficina deja de ser un problema para las empresas

A diferencia del coworking convencional, donde las empresas suelen adaptarse a espacios prediseñados y estandarizados, el nuevo esquema parte de una lógica distinta: diseñar el espacio conforme a las necesidades específicas de cada organización.

La propuesta incluye desde oficinas privadas básicas hasta proyectos completamente llave en mano, donde el operador se encarga del diseño, adecuaciones, mobiliario y puesta en marcha.

«La empresa puede decidir qué necesita y cuánto quiere invertir. Nosotros resolvemos el problema de la oficina para que ellos se concentren en crecer», explicó Alonso.

Esta flexibilidad también elimina uno de los principales obstáculos para las empresas en expansión: la inversión inicial o CAPEX que normalmente implica acondicionar una oficina tradicional.

Además, las compañías evitan gestionar múltiples proveedores de internet, limpieza, mantenimiento, seguridad o servicios complementarios, lo que reduce tiempos de operación y costos administrativos.

Las pymes impulsan la demanda

Aunque originalmente el modelo fue diseñado para empresas conocidas como «scale-ups», aquellas que ya superaron la etapa emprendedora y atraviesan una fase de crecimiento acelerado, hoy la demanda proviene de organizaciones de distintos tamaños.

Los sectores más activos son tecnología, fintech, servicios corporativos, centros de atención y call centers, industrias que requieren flexibilidad para aumentar o reducir espacios conforme cambian sus operaciones.

Según Alonso, la tendencia responde a una necesidad cada vez más clara: las empresas quieren oficinas que reflejen su cultura organizacional, pero sin asumir riesgos financieros de largo plazo.

«Después de la pandemia muchas compañías sí quieren regresar a una oficina propia, pero no desean quedarse con el problema de las adecuaciones, los muebles o las inversiones que podrían perder si cambian de ubicación», comentó.

El trabajo híbrido fortalece el modelo

La consolidación de esquemas híbridos también está impulsando la demanda de oficinas flexibles y personalizadas.

Las empresas buscan contar con una sede principal, pero al mismo tiempo requieren espacios satélite o puntos de operación cercanos a sus colaboradores para reducir tiempos de traslado y mejorar la experiencia laboral.

En este contexto, la oficina deja de ser únicamente un lugar de trabajo para convertirse en una herramienta estratégica de retención de talento y fortalecimiento de la cultura corporativa.

Para The Crafters, que actualmente opera en colonias como Roma, Condesa y Del Valle en Ciudad de México, las perspectivas son positivas. La firma estima un crecimiento cercano al 30% durante este año, impulsado por organizaciones que buscan mayor flexibilidad y espacios alineados con sus necesidades reales.

«La oficina del futuro será aquella que se adapte a la empresa y no al revés», concluyó Alonso. Una tendencia que confirma que el mercado de coworking ya no se trata sólo de compartir espacios, sino de ofrecer oficinas diseñadas a la medida del crecimiento empresarial.

Loading

Comparte la nota
Continua leyendo
DA CLICK PARA COMENTAR

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.