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OPINIÓN

Asuntos del peso

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El peso mexicano finalizaría este 2023 entre 20.50 y 21.0 pesos por dólar, seguiría el endurecimiento de la política monetaria de Banxico

Los altos niveles de tasas de interés en el mercado mexicano que superan el 10% ayudará al peso mexicano mantener cotizaciones por debajo de los 20.0 pesos por dólar en el primer semestre de este 2023, sin embargo, las expectativas es que, el precio del tipo de cambio peso-finalice este año en niveles cercanos a los 21 pesos por dólar.

La mayoría de los analistas del mercado de cambio consideran que el peso mexicano finalizar este año entre 20.50 pesos y 21.0 pesos por dólar, apoyado básicamente por la continuación de la política monetaria restrictiva del Banco de México (Banxico), flujos de exportaciones, la entrada de remesas enviadas por trabajadores que laboran en Estados Unidos y el ingreso de inversión extranjera tanto de cartera como directa.

El endurecimiento de la política monetaria de Banxico es principal factor que explica el fortalecimiento de la moneda mexicana, pues el año pasado, la tasa de interés de referencia del Banxico inició en un nivel de 5.50% experimentado aumentos promedio durante todo 2022 de 75 puntos base para finalizar un nivel de 10.50%.

El banco central mexicano seguirá endureciendo su política monetaria a través del aumento de la tasa de interés de referencia durante el presente año sobre todo en el primer trimestre, con el pronóstico de ubicarla hasta un nivel de 11.25%, es decir en las siguientes dos reuniones.

En la primera reunión de la Junta de Gobierno del Banco de México prevista para el 9 de febrero del año en curso, previsiblemente incrementará su tasa de interés objetivo en 50 puntos base, alineándose a la perspectiva del aumento de la tasa de interés de la Reserva Federal (Fed) donde se esperaría un aumento de la misma proporción.

El Banco de México contra todos los pronósticos de los analistas del medio financiero comenzaría a desligarse de los aumentos de la Fed como lo hizo durante todos los incrementos realizados el año pasado. En la segunda reunión del banco central prevista para marzo, el pronóstico es que efectúe otro aumento en su tasa de interés alrededor de 25 puntos base.

La continuación del aumento de la tasa de interés doméstica previsiblemente sería con la finalidad de reducir a toda costa las actuales presiones inflacionarias, las cuales actualmente se encuentran cerca del 8% a tasa anualizada, aunque es importante destacar que al cierre del 2022, la inflación finalice en niveles de 7.95%.

En el año pasado, el “pico” de la inflación anual se registró durante la segunda quincena de agosto en 8.77%, básicamente con el componente no-subyacente en 10.70%, mientras que el caso del índice subyacente el “pico” se alcanzó en la primera quincena de noviembre cuando se ubicó en 8.66% a tasa anual.

El escenario del peso mexicano podría cambiar previsiblemente para el segundo semestre del 2023, ante la perspectiva de una menor entrada de flujos foráneos al mercado mexicano derivado

básicamente por la percepción de una desaceleración económica o una leve recesión de Estados Unidos.

En Estados Unidos existe el riesgo de una recesión para este 2023, aunque los pronósticos apuntalan a que sea menor como lo venía manejando la mayoría de los analistas económicos del sector privado a mediados del año pasado, donde la perspectiva era de una fuerte caída de la economía estadounidense explicada principalmente del endurecimiento de la política monetaria implementada la Reserva Federal desde principios del año pasada.

El banco central estadounidense optó por incrementar su tasa de interés referencia durante todo el 2022, llevando su tasa de interés doméstica a niveles de 4.25%, con el pronóstico de que la siga aumentando en los próximos meses para ubicarla a un nivel entre 5.25% y 5.50% para el cierre de este año.

La Reserva Federal fue muy insistente en su último informe de política monetaria del año pasado, donde comentó que el ciclo alcista de la tasa interés de referencia aún no ha terminado, pues todavía existe incertidumbre sobre la evolución de la inflación principalmente en los dos primeros trimestres de este año.

La inflación de Estados Unidos comenzó a mostrar signos de debilitamiento, es decir, en el último trimestre del año pasado registró menores presiones alcistas tras presentar ligeros ajustes a la baja, actualmente se encuentra en 7.1% (noviembre), aunque las expectativas de la inflación para el cierre de este 2022 sería de 6.5%.

Los riesgos al alza de la inflación siguen siendo claves para el panorama de la política monetaria de la Fed. Es importante comentar que un par de miembros de la Fed comentaron que los riesgos para los precios se estaban volviendo más equilibrados.

En términos generales, se percibe que una política monetaria restrictiva por un periodo prolongado sería lo más apropiado con relación a la gestión de riesgos, asegurando así que la inflación se dirigirá hacia el nivel de equilibrio o la meta del 2.0%

El banco central de Estados Unidos dejó muy entendido que las próximas decisiones de política monetaria dependerá fundamentalmente de los datos que se vayan publicando de algunas variables macroeconómicas, sobre todo lo relacionado con los reportes de inflación y empleo.

Es claro que tanto el Banco de México como la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos no realizarían ajustes a la baja en su tasa de interés doméstica en el corto plazo, es por ello que, la moneda mexicana se mantendría relativamente fuerte frente al dólar estadounidense, con un amplio pronóstico de que el tipo de cambio peso-dólar no registraría un cambio brusco en su cotización sobre todo en el primer semestre de este 2023.

Sin embargo, existe una percepción de riesgo que podría generarle una depreciación al peso mexicano y llevarlo a un nivel por arriba de los 20.50 pesos por dólar hacia finales del 2023, dentro de los riesgos se encuentran el proceso de consulta del T-MEC que podría llevar a la imposición de medidas compensatorias en contra de México y la recién reforma electoral podría sembrar dudas sobre la calidad de los procesos electorales.

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