Alerta de riesgos estructurales en la planeación de las finanzas públicas en el mediano y largo plazo

El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), consideró que las proyecciones de crecimiento económico plasmadas en los “Pre-Criterios Generales de Política Económica” (PCGPE) 2022, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), identifican supuestos optimistas para el cumplimiento de los objetivos de finanzas públicas, lo que implica el riesgo de tener que realizar ajustes todavía más profundos al gasto público o relajar las metas fiscales.

Lo anterior, en un entorno altamente retador para los mercados emergentes, como el nuestro, puede producir ajustes considerables en las variables financieras de nuestro país, especialmente tipo de cambio y tasas de interés, precisó.

Ángel García Lascurain, presidente del IMEF, dijo que desde una perspectiva técnica y en marco propositivo y de análisis objetivo, en el corto plazo, las proyecciones de crecimiento son ligeramente optimistas.

“La mediana de la tasa de crecimiento del PIB pronosticada para 2021 por el Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF se ha revisado al alza a 4.5%, vs el nivel previo de 4.0%. Por su parte, varios organismos internacionales -incluyendo el Fondo Monetario Internacional (FMI)-, han revisado sus proyecciones de crecimiento del PIB para México al alza. No obstante lo anterior, consideramos que el rango de crecimiento pronosticado por la SHCP nos parece ligeramente optimista, dadas las condiciones que aún prevalecen en materia de una demanda interna debilitada y diversos riesgos en el entorno nacional e internacional”, indicó.

En cuanto al precio del petróleo, señaló que la expectativa es realista y consistente con las proyecciones de mercado, que han reflejado una recuperación significativa en la demanda de este hidrocarburo, en línea con la reactivación económica global. Dado que la balanza comercial energética de México es deficitaria, un incremento en el precio de los hidrocarburos no debería tener un efecto positivo en nuestro país. No obstante, debido a los cambios que se hicieron al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de las gasolinas en 2017, los incrementos de los precios de los petrolíferos -particularmente las gasolinas-, se transfieren casi en su totalidad a los consumidores, por lo que desde la arista de finanzas públicas, un aumento en el precio de los hidrocarburos continúa siendo positivo.

El presidente del IMEF, precisó que es optimista la plataforma de producción petrolera de nuestro país ya que ha venido disminuyendo todos los años de 2005 a 2019 y aunque en 2020 se estabilizó, la producción estimada para 2021 es optimista, dada la reversión de facto en la reforma energética de la administración anterior y la falta de recursos de Petróleos Mexicanos para invertir en la extracción y producción de petróleo.

En inflación y tasa de interés señala que esta por debajo de las expectativas de mercado porque el índice inflacionario tanto a nivel local, como global -particularmente en economías emergentes-, podría observar una trayectoria alcista en los próximos trimestres.

García Lascurain, alertó por riesgos estructurales en la planeación de las finanzas públicas en el mediano y largo plazo, que podrían poner en duda la estabilidad macroeconómica y reducir de manera importante el potencial de crecimiento de nuestra economía.

Entre ellos, la ausencia de una política de seguridad energética de vanguardia, de políticas verdes para reducir la emisión de gases de efecto invernadero, propiciará una migración cada vez más acelerada de la inversión hacia energías limpias y renovables, que tendrán un efecto negativo en la demanda de hidrocarburos en el mediano y largo plazo.

“El Incremento de los compromisos gubernamentales en materia de gasto público: La elevación de los programas sociales a rango constitucional, así como la creciente presión fiscal que implica el tema pensionario en México, hacen que la trayectoria de compromisos fiscales del gobierno implique un incremento sustancial de los ingresos fiscales para poder mantener la estabilidad fiscal en el mediano y largo plazo”, señaló.

Alertó que si no se llevan a cabo acciones para incrementar las tasas de crecimiento potencial del PIB en el largo plazo, así como una reforma fiscal integral que no sólo eleve la recaudación, sino que logre la correcta alineación de incentivos y asegure el ejercicio eficiente del gasto público, concentrándose en proyectos de clara y elevada rentabilidad social, se ve muy complicado que la estabilidad fiscal que ha caracterizado a México en los últimos veinte años pueda mantenerse.

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