Teletrabajo, oportunidad para adecuado desarrollo urbano

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Por Julián Sánchez
La crisis del Covid-19 y el teletrabajo son dos variables detonadoras del crecimiento de ciudades intermedias, lo que representa una oportunidad que no debemos de desperdiciar, consideró María Paloma Silva, experta en Financiamiento a mercados de vivienda y desarrollo urbano en Latinoamérica y El Caribe, en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En el marco del IV Simposio 2021, Recomposición Urbana después de la pandemia, la visión de los valuadores, organizado por la Sociedad de Arquitectos Valuadores A.C. (SAVAC), subrayó que no se pueden seguir creando megalópolis.

Esto, porque “es imposible poder administrarlas, por lo que creo que muchas personas se van a mantener en teletrabajo, llegó para quedarse, y no tiene mucho sentido quedarse en las grandes urbes donde salen carísimos los servicios”.

Señaló que se genera actualmente mucha migración hacia ciudades intermedias, y como el caso de Aguascalientes creció después del terremoto de 1985 y el traslado después de eso del INEGI a esa entidad. Entonces, “vamos a ver muchas oportunidades para que esto suceda”.

En tal sentido, consideró que eso no quiere decir que habrá “cadáveres urbanos”, puesto que, si se hacen bien las cosas, esas ciudades se pueden traducir en vivienda interurbana, y puntualizó que todavía hay mucha demanda de vivienda en la CDMX, pero la gente ya no quiere vivir en las periferias.

“Hoy se van a transformar muchas oficinas en viviendas y las demandas tan grandes en la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, se van a empezar a mover, por ejemplo, hacia un Valle de Bravo o Mérida, pero dependerá de los servicios e infraestructura. Y hoy las familias también están buscando el tema médico, hospitales, camas, entonces sí puede ser una gran oportunidad del desarrollo de las viviendas”.

Pero en ello advirtió que se debe tener cuidado con el medio ambiente en la producción de vivienda, porque de lo contrario, si ya destruimos parte de la Ciudad de México, ahora lo haremos con otras zonas.

Resaltó “la teoría de la dona”, donde no se puede seguir creciendo económicamente a costa del planeta y que como resultado las familias de bajos ingresos no tengan acceso a educación, salud y servicios básicos. “No podemos acabar con el crecimiento de las siguientes generaciones y el sector inmobiliario tiene que crecer, pero con respeto al medio ambiente”.

Por otro lado, destacó como conveniente la generación del esquema de renta con opción a compra, principalmente para los millennials, además de que aceptó que se necesitan viviendas nuevas, pero también para arrendarlas, fundamentalmente para jóvenes, familias que se comienzan a formar, adultos mayores, migrantes o jornaleros.

Se refirió al término de Stakeholders, que dijo, son todos los elementos o entidades que pueden afectar o favorecer un sector y en el de vivienda, mencionó entre otros a la Sedatu, Infonavit, Fovissste, Conapo, Sociedad Hipotecaria Federal, arquitectos o urbanistas, gobernadores, alcaldes y ambientalistas.

Se puede ver en ese contexto, cómo trabajar en pos pandemia para generar esa rentabilidad o responsabilidad social que se requiere en el sector de la vivienda.

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