Este año el sector inmobiliario se reposiciona a pasos mucho más veloces que otros ejes generadores de riqueza de este país, afirmó Pedro Fernández Martínez, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios A.C. (AMPI), quien destacó la importancia de caminar en equipo para salir de la crisis generada por la pandemia.

En conferencia de prensa vía plataforma digital, Fernández Martínez dijo que sostiene en cinco puntos su pronóstico de que la actividad inmobiliaria se consolidará este año como un pilar del crecimiento económico de México.

El primero, mencionó, se considera el potencial del Infonavit, que además de que genera 70% de los créditos en México, ofrece una cantidad de productos y servicio fuera de serie para que cada mexicano tenga su vivienda.

El segundo, subrayó, “es que tenemos un festival en materia hipotecaria a tasas a un solo dígito, créditos hasta de 7.4 a 20 años. Hoy quien cubre los requisitos para obtener un crédito hipotecario no debe desaprovechar esa oportunidad, porque comprar a tantos años y con esas tasas tan bajas, realmente es un beneficio financiero”.

Destacó que en tercer lugar el arrendamiento tradicional se va a reposicionar de manera cuántica, y dejando afuera las plataformas tipo Airbnb y similares, el arrendamiento tradicional repunta porque es de primera necesidad.

“Debemos tener un techo ya sea en venta, renta, compra o arrendamiento. Habrá quien no desee adquirir en este momento un crédito hipotecario y es sumamente respetable, por la situación laboral, por la geografía, por haber quedado muy desestabilizado después de esta pandemia. Entonces el arrendamiento tradicional tendrá un repunte”.

Sobre el cuarto punto resaltó el comercio electrónico, que aseguró, llegó para quedarse, por lo que cada vez se tendrán que realizar más almacenajes de productos y se requerirán sitios. Por ello, éstos se van a multiplicar.

Pedro Fernández Martínez mencionó como quinto la ventaja que tiene México con sus atractivos geográficos, naturales, gastronómicos y culturales, lo que ayuda a que originarios de Estados Unidos y Canadá, vean al país como opción maravillosa de ser un segundo hogar.

Por otro lado, al preguntarle sobre las expectativas respecto a la renta y venta de inmuebles en este año con relación al 2020 cuando se detonó la pandemia, estimó un crecimiento de 10%, en virtud de que existen ofertas muy interesantes.

Respecto a la caída en la renta de oficinas, señaló que la tendencia es que se dará una migración en ese ámbito, puesto que con el trabajo en casa y el abatimiento de costos, muchos espacios que se ocupaban para oficinas, ya no van a existir.

Sin embargo, los grandes corporativos las han seguido utilizando. Se implementará el Co working, así como nuevos esquemas del trabajo en equipo y la tendencia es que inmuebles de oficina migren a vivienda, porque al final del día están bien posicionados y ubicados, por lo que siguen teniendo plusvalía.

Sobre el panorama de vivienda nueva y usada, Fernández Martínez aseguró que esta última está terminando su ciclo y se potencializa la primera. “Definitivamente tuvimos una administración pública federal pasada, que generó sobre producción de subsidios y hubo demasiada vivienda desocupada… y ya estamos en la intercesión donde vamos a potencializar la vivienda nueva, pero se ha hecho un gran trabajo en la recuperada, en usada”.

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