Aún cuando la pandemia de Covid-19 ha significado un golpe para la industria textil en México, este sector no pide subsidios o ayudas fiscales al gobierno mexicano, sino “piso parejo” y estado de derecho para erradicar abusos a programas sectoriales y el contrabando de prendas.

Manuel Espinosa Maurer, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Textil, (Canaintex) comentó que el mercado minorista de prendas de vestir tiene afectaciones por 16 mil 500 millones de dólares por el consumo de prendas ilegales.

El empresario recordó que la contingencia dejó “en estado de coma” al ramo textil, pues por cuatro meses las fábricas permanecieron cerradas al no ser consideradas como actividades esenciales, las empresas dejaron de tener flujo y cero cobranzas.

La situación comenzó a revertirse con la reconversión para manufacturar insumos médicos que no requerían grado quirúrgico, como cubre bocas.

No obstante, precisó que el Covid-19 aceleró la crisis estructural que el sector arrastra desde 2015. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señalan que la fabricación de prendas de vestir cayó 28.6 por ciento respecto al mismo mes del año anterior, dato que dimensionan la situación del sector.

El contrabando de prendas de vestir, la subvaluación —que se define como la introducción de los productos con permiso temporal que no se cumple—, y el abuso de programas sectoriales, representan los problemas que el sector busca erradicar de la mano con las autoridades.

Estimaciones de la Cámara indican que 2 de cada 3 prendas que se consumen en el país son ilegales, problema que no sólo repercute en el sector que genera alrededor de 1 millón 300 empleos, sino que daña al fisco.

Espinosa Maurer consideró que es necesario que se suspenda la importación de prendas terminadas, tema que recae en manos de la Secretaría de Economía (SE), con la cual ya trabaja el tema.

“¿Qué le vamos a hacer a una prenda terminada que fue importada temporalmente? Ni modo que nada más la planchemos y la regresemos. Ya vienen con todo y obviamente nunca regresan”, afirmó.

“Nosotros estamos en contra del abuso de estos programas, aunque también somos usuarios de los problemas de importación temporal”, dijo antes de explicar que algunos son utilizados para introducir mercancía terminada, con el fin de venderla.

Apuntó que la Canaintex colabora con las autoridades con información para combatir estos problemas, por lo que se espera haya resultados en el primer trimestre de este año.

Destacó que no acuden con la secretaría de Economía, Tatiana Clouthier Carrillo, sólo para quejarse, sino también para proponer que se impulse el programa “Del campo al aparador”.

La Canaintex busca presentar al presidente Andrés Manuel López Obrador este proyecto porque México puede hacer más competitivo al sector textil y generar 150 mil empleos, al priorizar a la cadena desde la producción de algodón para elevar el contenido nacional.

“No pedimos dinero, no pedimos subsidios, estamos pidiendo ‘piso parejo’, estado derecho”, dijo antes de resaltar que el proyecto va en línea con la política del actual gobierno”, concluyó.

Comenta con Facebook

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor escribe tu comentario
Por favor escribe tu nombre