Pandemia y falta de rescate tienen a Mipymes en terapia intensiva y en estatus de zombie

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Por Julián Sánchez

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Enoch Castellanos Férez afirmó ante la pandemia por Covid-19 y la falta de un rescate por parte del gobierno federal las micro, pequeñas y medianas empresas se encuentran en terapia intensiva y otras en un estatus de zombie.

En conferencia de prensa acompañado por José Antonio Centeno Reyes, vicepresidente nacional de Sectores y Ramas de ese organismo y de Jaime Oropeza, director de Estudios Económicos del mismo, Castellanos Férez sostuvo al contrastar mitos y realidades en alusión con las cifras del gobierno federal, que el crecimiento de la economía mexicana se deteriora a partir del último trimestre de 2018 sin ninguna razón externa, perdiendo capacidad para generar empleos y disminución de la inversión pública y privada. Totalizando alrededor de 20 por ciento de caída.

“La pandemia golpeó a una economía mexicana débil, lo que ocasionó el cierre de más de un millón de micro, pequeñas y medianas empresas porque cuando reiteradamente Canacintra y otros organismos empresariales buscamos que hubiera un paquete de ayuda, de reactivación económica, siempre se manejó que no se iban a rescatar a las grandes empresas, a los grandes consorcios que había espoleado al país”, expuso.

Resaltó que las consecuencias son esta situación es porque no se rescataron las empresas que generan el 78 por ciento y por lo tanto murieron más de un millón 10 mil de estas. Se trata de personas que se quedaron sin un sustento, y que ahora viven de un programa social o del altruismo de los mexicanos.

“Esto nos debe de mover no tener expresiones que rallan en lo más descarnado del capitalismo, más débiles, que sobrevivan los fuertes, las que no tienen condiciones que desaparezcan, esto ha sido una expresión muy desafortunada que se encasilla en un capitalismo, un neoliberalismo de lo más descarnado”.

“Los países que tienen grandes economías capitalistas o neoliberales, no se atrevieron a mencionar que si desaparecen las medianas y pequeñas empresas a nadie le importa”, agregó.

Señaló que aún con la apertura de actividades, hay más de 11 mil 500 empresas formales que han cerrado en el periodo de abril octubre; 98 por ciento de ellas tristemente son micro, pequeñas y medianas empresas.

Solo el cinco por ciento de las empresas del país, de acuerdo al INEGI, han recibido algún tipo de apoyo durante esta crisis. Cinco de cada 10 Pymes aguantarán de tres a 12 meses, porque esto no ha terminado.

“Vemos que las condiciones de salud en el país en varios estados tristemente se siguen deteriorando y aunque no se hayan cerrado semáforos en rojo, cualquier restricción a la actividad económica en cualquiera de los tres sectores productivos pudieran generar más impacto”.

Estimó que llevará 29 meses para recuperar los empleos perdidos desde el inicio de la pandemia y previó que la economía tendrá una contracción este año de menos 9.5 por ciento.

Detalló que, entre marzo y julio, se perdieron la cifra insólita de un millón 117 mil empleos, de los cuales a partir de agosto se han generado 406 mil 888.

“Es preciso decir para que no se piense en esa falta idea de que ya todo se está recuperando que el 45 por ciento de estos trabajos son de eventuales. Nos encontramos aún en 824 mil 591 empleos por debajo la cifra de hace un año y en el mes de diciembre en donde desde 1998 estacionalmente se han perdido alrededor de 300 mil empleos. Lo que está en riesgo es que la narrativa de reactivación del gobierno en cuanto al empleo se pulverice y quedemos con cifras muy similares a las que se perdieron de abril a junio”, expuso.

Cifras dadas a conocer por la Cancintra resaltan que en la presente administración la caída en el nivel de inversión fija bruta hasta el mes de septiembre ha sido del 20.4 por ciento y prácticamente sólo en uno o dos meses de la presente administración ha habido un ligero crecimiento anual de la inversión y en el resto de los meses ha habido caídas anuales.

En tal sentido, no hay confianza para invertir, como se puede observar en el índice de confianza empresarial del sector manufacturero que elabora el INEGI, que indica que ha tenido tendencia a la baja desde julio del 2018 y se ha mantenido de manera constante por debajo de los 50 puntos desde octubre de 2019.

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