Vivienda, sector afectado, pero por incrementos en otros insumos

La crisis internacional de escasez de insumos para la construcción, ha provocado una explosión de precios en los materiales en México, como accesorios eléctricos, productos de alambre, plástico, metálicos, de madera y similares, pero, aunque el acero ha disparado sus precios hasta 35%, concreto 18% y cemento 12%, los costos de esa inflación, no se han dejado sentir en el sector de la vivienda en el país.

De acuerdo con Oxford Economics, la crisis económica derivada de la pandemia de Covid-19, hizo que México sufriera una mayor afectación en su Producto Interno Bruto (PIB), siendo la industria de la construcción la más afectada y la que hoy es rescatada por las remodelaciones, más no por la construcción de vivienda nueva, que impulse la recuperación del sector.

Sin embargo, aún con ello y que los precios de la vivienda están subiendo en todo el mundo, “México está aún lejos de vivir una nueva burbuja inmobiliaria”.

Marcos Casarín y Joan Domene, especialistas de la firma de análisis, coinciden en el estudio “El alza del precio del acero en México, puesto en perspectiva”, que los precios de la vivienda han vuelto a reflejar fundamentales económicos (ingreso, empleo, inflación, crédito y tasas) pero los bancos están concediendo menos hipotecas y las tasas ya empiezan a subir.

Indican que la relación estadística entre el costo de la aleación referida y el de la vivienda en el país, es prácticamente cero, ya que este insumo, explica solo 6% de la vivienda.

Desde el 2007, el precio promedio de la vivienda en México, cayó tan solo un único trimestre, que fue justo a finales de ese año, con la crisis inmobiliaria global y de Estados Unidos.

“Al contrario, el precio del acero (que está determinado por las condiciones globales de oferta y demanda), tiene un comportamiento muy cíclico registrado casi el mismo número de observaciones positivas (alzas) o negativas (caídas). Las fluctuaciones en el valor del insumo en cuestión, tiene una correlación baja, del 24% con el precio de la vivienda en México”, precisan.

El acero, ha logrado explicar solo un 6% de la variabilidad del precio de la vivienda en el país desde 2007, prácticamente negligible.

Además de que es claro que el costo de éste sube y baja, mientras que la vivienda nunca ha reducido precio en más de una década.

Tomador de precios

Para los especialistas, México es “tomador de precios” en el mercado global del acero, su valor doméstico está determinado por Estados Unidos, China y el peso mexicano y este insumo de consumo doméstico, en gran parte es importado y su costo está determinado por factores internacionales.

“No todas las fluctuaciones de precio en el país en EU, se trasladan a los precios domésticos del acero.   Por ejemplo, la varilla, casi triplicó de precio en el país norteamericano desde que empezó la pandemia, pero en México, su precio ha aumentado menos de un 60%. El mercado de acero en China también afecta el precio doméstico”, indicaron.

Sin embargo, a pesar de que el costo de la citada aleación china y del mineral de hierro, convertido a moneda nacional, también influye en los costos de la varilla, hay esperanza de que los precios en el país asiático podrían empezar a bajar con las señales de que la escasez del acero puede estar atenuándose.

En torno al impacto que tiene el acero en la inflación de México, los expertos de Oxford Economics, precisan que la crisis internacional y la escasez de insumos a la construcción, ha ocasionado una explosión de precios de materiales en México, de los cuales, el acero y el alambre, representan menos del 10% del costo de los materiales de construcción.

La composición en los costos de los materiales es: 44% de cemento y concreto, 12% en minerales no metálicos, 11% productos metálicos, 9% productos de alambre, 6% equipos eléctricos, 6% productos químicos, 6% productos de plástico y 5 % otros insumos, con lo cual, la varilla tiene una incidencia limitada en la inflación total del constructor mexicano.

Y la inflación de la construcción en su totalidad pesa tan solo 11% en la inflación al productor (y un 0.2% en el Índice Nacional de Precios y Cotizaciones), resultando una incidencia directa muy baja del acero en la inflación a los productores y a los constructores del país.

En ese sentido, Casarín y Domene, concluyen que la actividad de la construcción, principalmente la vivienda nueva, ha sufrido más que los otros sectores en México. Si desempeño también ha decepcionado comparado con otros países, lo que sugiere que podemos estar viviendo un momento de escasez de vivienda.

Esta escasez de oferta se ha encontrado con un aumento de la demanda por vivienda nueva y por remodelación como resultado de cambios de hábitos desde que empezó la pandemia.

Los costos de la vivienda en México y globalmente, responden poco a las alzas temporales de costos de insumos. Los modelos de precio de vivienda, suelen estar basados en variables económicas como el ingreso y el empleo, la inflación, la tasa de interés y el crédito.

En tanto, el precio del acero está rompiendo récords no solo en nuestro país sino en todas las naciones y México es un “Price taker” en este mercado, que está dictado por China y Estados Unidos y aun tocando récords históricos, la inflación doméstica del acero no llega a explicar una parte sustancial de la inflación general vivida por consumidores, productores y constructores.

En contraparte, industriales de la transformación en Nuevo León, aseguran que durante los últimos meses, la economía del país continúa recuperándose de la crisis sanitaria del 2020. Sin embargo, la expansión trae consigo altos niveles inflacionarios, convirtiéndose ahora en la principal preocupación de diversas industrias.

“Si bien para los consumidores, la inflación se disparó a un 5.89% durante mayo, los empresarios enfrentan una inflación del 10.45% para el caso de los bienes intermedios. La situación por sectores es distinta, donde algunos experimentan costos más altos en la adquisición de materias primas.

“Destacan, por ejemplo, los fabricantes de productos de hierro y acero, con una inflación anual del 21.18%, los fabricantes de estructuras metálicas, con una inflación de 20.67%, la industria de aluminio con un incremento del 19.3% en los costos de adquisición, entre otros sectores”.

La Cámara de la Industria de la Transformación (Caintra), señaló que estos niveles de precios impiden el buen desempeño de las industrias y con ello el crecimiento de la economía en general. Por lo que exhortan a las autoridades a evitar realizar acciones que compliquen aún más la operación de las empresas en este complicado entorno.

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