El retorno paulatina que se vive en los centros de trabajo debe ser flexible

La pandemia por Covid-19, provocó la adopción de esquemas de trabajo que hasta hace algunos años parecían inimaginables. Estos, a la vez, provocaron que el mercado inmobiliario de oficinas fuera afectado y que ahora se encuentre en una constante evolución hacia la nueva normalidad.

Antes de la pandemia este mercado vivió un ascenso importante, entre 2018 a 2020, se contabilizó un crecimiento de 6.3% anual en las oficinas de clase A y A+, pero en 2020 la desocupación de oficinas fue de aproximadamente 300 mil metros cuadrados, incrementando la tasa de disponibilidad de 16.6% a 21.2%, según datos de la consultora inmobiliaria Colliers International.

Durante el segundo trimestre del año, el mercado de oficinas de la Ciudad de México seguía resintiendo los estragos de la pandemia, aunque el inventario se incrementó de manera marginal 0.53%, la tasa de disponibilidad alcanzó máximos históricos de 22.49%, al llegar a 1.7 millones de metros cuadrados desocupados y una absorción neta de menos 81,354 metros cuadrados.

A pesar de las señales poco alentadoras del mercado, la empresa de asesoría Newmark, señala que se observa un mercado corporativo que camina de la mano con el proceso de vacunación contra el Covid-19, hacia la nueva normalidad. “En un futuro no muy lejano empezaremos un regreso acelerado a las oficinas y las nuevas condiciones en los centros de trabajo”.

El regreso a las oficinas en esta nueva normalidad, se encuentra marcado por el término flexibilidad, ya que estos deberán adecuar su forma de trabajo a los diferentes esquemas de trabajo, de acuerdo con la encuesta realizada a nivel mundial por Proyectos y Desarrollos de JLL, 76% de los colaboradores desean trabajar bajo un esquema híbrido, y un 20% prefiere regresar completamente a sus centros de trabajo.

“El mercado actualmente tiene mucha diversidad en la toma de decisiones, hay un regreso a las oficinas, pero no tenemos una decisión unánime de se regresa 50%, porque cada una tiene una necesidad diferentes, hay lugares donde regresan 80%, lo que sí observamos es que cada empresa revisa las necesidades de cada empleado, pero si tomamos en cuenta el regreso a la oficina, muchos están regresando de dos a cuatro veces a la semana y otro tanto que no regresará hasta febrero próximo” comentó para entrevista con En Concreto, Natalia Lozano, director senior managing.

Este cambio hacia una mayor flexibilidad en los esquemas de trabajo, trae consigo cambios en los modelos de las oficinas que ofrezcan ambientes dinámicos y de colaboración, debido a que la necesidad de ir a un centro de trabajo recae en la búsqueda de colaboración de un equipo o la unión de este, a esto se destacan espacios acondicionados, conectividad para reuniones físicas, virtuales e híbridas, así como mayor movilidad; Amy Henderson, Senior Vice president de CBRE, destaca que las oficinas confinadas son una práctica la cual podría quedar olvidada ante la nueva normalidad.

“Los clientes que se fueron, se dieron cuenta de que no es necesario tener las oficinas con el escritorio que tiene nombre y en  donde solo se pueda sentar esa persona, hoy los espacios deben ofrecer utilidad a lo largo del día, se tomará preferencia por que a lo largo del día me ofrezcan mayor utilidad, un espacio en donde puedan colaborar dos personas, así como los espacios abiertos, gracias a estas configuraciones muchas empresas han optimizado espacio, en el que se al solo ocupar 20% el resto lo convierten en espacio colaborativo” destacó Amy Henderson.

La tecnología jugará un papel importante en esta nueva era, ya que el trabajo a distancia ha abierto la puerta para realizar juntas por medio de plataformas digitales, ante esto, ambas expertas reconocen que existe una nueva necesidad tecnológica al requerir espacios que puedan ofrecer en una junta híbrida, calidad de audio, imagen y conexión.

“Hoy los espacios colaborativos son de más de 10 combinaciones, hoy lo que buscan los clientes es la colaboración, porque nos dimos cuenta que si necesito hacer un trabajo solo, me puedo quedar en mi casa, hoy se requiere estar conectado en todo momento, por lo que la tecnología debe estar en todos los esquemas” mencionó Amy Henderson.

No solo será la tecnología la que prepondera en los nuevos tiempos, sino también la búsqueda por espacios más zonas que garanticen y procuren el bienestar de los colaboradores, según datos de CBRE, 50% de las empresas solicitan certificaciones de sustentabilidad al igual que la certificación Wellness.

La desocupación genera más flexibilidad en el mercado

El mercado de oficinas mantenía una desocupación anteriormente a la pandemia, en el semestre previo al inicio de la pandemia este segmento presentaba una superficie desocupada de 140 mil metros cuadrados, durante los trimestres iniciales de la pandemia, la desocupación ascendió a 173 mil metros cuadrados, actualmente los metros desocupados presentan un aumento de 128% contra en último trimestre sano, según datos de Newmark.

Esta firma señala que si bien el nivel de desocupación antes de la pandemia era parte de un movimiento sano del mercado, con la desconfianza de regresar a los espacios tradicionales, los esquemas de trabajo a distancia, darán consecuencias permanentes en la toma de decisiones a mediano y largo plazo.

La Ciudad de México, uno de los mercados de oficinas más grandes del país, presenta una sobreoferta de 1.7 millones de metros cuadrados disponibles, los corredores Norte, Santa Fe e Insurgentes, que sumados representan más del 56% del área neta rentable desocupada de toda la ciudad. Aunado a esto, la superficie en construcción dentro de estos tres submercados supera los 375 mil metros cuadrados, que representa casi el 5% del inventario actual de toda la ciudad.

Este comportamiento ha generado que los arrendadores otorgan al mercado ofertas más flexibles con contratos a plazos más cortos, sin interrumpir las propuestas que ofrecen modalidades como el coworking, actividad que se espera tenga mayor afluencia aún en la nueva normalidad.

“En el mercado tan diverso tenemos muchas empresas que se están mudando a otras instalaciones en las que tengan mejores servicios, otras buscan mayor accesibilidad y algunas están aprovechando la curva de precios a la baja para mudarse a edificios clase B o A.

Los propietarios están siendo más flexibles en encontrar el edificio clase A para alojarse con un metraje más óptimo, que brinde seguirá a todos los usuarios.

En cuanto al coworking esta es una solución que complementa a las oficinas, por lo que seguirá en auge, ya que este da la flexibilidad de atender a un cliente en cualquier lugar, claro depende la necesidad de cada empresa” comentó Natalia Lozano.

Las expertas recomiendan a las empresas examinar todas las necesidades de cada equipo de colaboradores, a fin de diseñar estrategias a mediano, y largo plazo.

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