Participarán más de 16 mil efectivos, con tropas cercanas al Valle de México, sin gran despliegue

Suscríbete a nuestro canal de YouTube 👉 https://bit.ly/3rkBP0q​

Los festejos del 15 septiembre serán un acto memorable, indicó el presidente López Obrador el 17 de agosto. Este año, el país conmemora 200 años de la consumación de la independencia de México de 1810.

A pesar de que aún no tiene certeza si este año se permitirá la entrada del público a la ceremonia y el desfile del 16 de septiembre, en el campo militar 1A, ubicado en Naucalpan de Juárez, Estado de México, transcurren los preparativos para el esperado día.

Desde hace más de tres meses el ejército mexicano comenzó la primera fase de planeación del desfile de 16 de septiembre, con la conformación de un grupo de militares de alta experiencia quienes designan el número de efectivos que participarán en el evento. Este año se espera la presentación de poco más de 16 mil efectivos.

Desde julio, se realizan los ensayos en sus respectivas unidades, con la finalidad de mejorar la uniformidad en el paso gallardo y marcial, así como la correcta entonación de las marchas e himnos respectivos de cada unidad.

La pandemia aún representa un riesgo sanitario, ha reducido la logística y participación de los militares a tropas cercanas al Valle de México, a fin de evitar el movimiento de unidades de otras zonas de la República.

Además de las conocidas medidas como el uso de cubrebocas, gel antibacterial y la vacunación contra el virus Sars-CoV-2, los elementos participantes recibirán aparte de su característico uniforme, un cubrebocas pixelado, el cual portarán durante el desfile.

Todo el trabajo realizado por más de tres meses, se revisa de manera diaria, y solo dos veces es observado por los representantes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), a través de dos revistas, realizadas antes del evento; la última se realizará el día 14 de septiembre, indica la capitana Lucero Melo González.

La Policía Militar

Vestida con uniforme representado por agujetas, guantes, el mando de color blanco, y su boina verde esmeralda, la policía militar, practica arduamente su presentación para este desfile, en el cual participarán 450 elementos, 300 hombres y 150 mujeres.

Además de 12 vehículos, 110 canes de raza pastor alemán y belga malinois, los cuales se encuentran distribuidos de manera equitativa entre las cinco especialidades del Ejército mexicano: enervantes, guardia y protección, rescate y rastreo.

Situados entre el edificio de la Policía Militar y la estatua de Mitlanteputli (Una de las Místicas de la Policía Militar), Pompo y su compañero observan el ensayo, en el que posiblemente sea su último año, ya que este ha cumplido cerca de los 10 años de servicio, los requeridos para jubilar a un binomio.

La historia de este Binomio es ardua, sin embargo destacan los últimos dos sucesos en los que participaron, como parte del equipo de rescate de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el sismo del 7 de septiembre de 2017 y en la jornada tras el colapso de la minas ubicadas en Muzquiz, Coahuila.

En esta última participó en conjunto con su compañera perruna Rola, quienes, tras cinco días de esfuerzo, recuperaron los siete cuerpos de los mineros que quedaron atrapados.

Todos los canes, cuentan con un entrenamiento básico desde que son cachorros, a medida de su entrenamiento, estos son canalizados a una de las cinco especialidades con las que cuenta el Ejército, de acuerdo a características como el carácter, los más dóciles son entrenados para búsqueda y rescate, mientras que los canes que muestran mayor temperamento se utilizan en equipos de protección.

Para la capitana Lucero Melo, asistir al desfile militar del 16 de septiembre, es una forma de poder mostrar al pueblo las fuerzas con las que cuenta el Ejército y en especial que se conozca e identifique la función e integración de la Policía Militar, tanto en soldados, como vehículos y por supuesto binomios.

“En el desfile, la participación de la policía es importante para que el pueblo conozca que cuentan con binomios canófilos especializados en diferentes actividades de la población”.

La preparación del cuerpo militar no es una tarea exclusiva para el mes de septiembre, estas actividades son parte de su formación diaria desde que inician su vida militar, estos aprenden a portar el uniforme, los toques y marchas marciales, con una de las porras conocidas entre los integrantes del Ejército, comienzan la marcha, en una entonación uniforme, se escucha:

“jajaja que risa me da

este pasito tan chiquitito

yo quiero uno más grandote

para demostrar mi capacidad …”

“En un día común, las actividades comienzan a las seis de la mañana con los honores a los símbolos patrios, al término de estos desayunan para posteriormente comenzar labores de adiestramiento a las siete de la mañana, al medio día realizan actividades de acondicionamiento físico, al concretar sus actividades. Después de comer practican la marcha hasta las seis de la tarde y sus labores concluyen a las nueve de la noche”, comentó la capitana Lucero Melo González.

En cuanto al uso de cubrebocas y medidas sanitarias, la capitana destaca que este proceso ha sido a la par de la población mexicana, y que al transcurrir los meses todos los elementos se han acostumbrado a su uso incluso en las actividades de adiestramiento físico.

“Las jornadas se hacen cada día, y todas ellas con gran demanda de esfuerzo físico, pero siempre son realizadas con gran alegría, porque no cualquier mexicano tiene el honor de participar en un desfile militar”.

Todas estas acciones que realiza la policía militar son para mostrar al pueblo su función en el Ejército, como los principales protectores de las instalaciones militares, además de ser quienes tienen la tarea de evitar acciones de pillaje y sabotaje durante casos de emergencia.

Comenta con Facebook

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor escribe tu comentario
Por favor escribe tu nombre