Inflación y pandemia, cóctel perfecto para frenar la reactivación económica: ANPEC

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Tercera ola de Covid-19, flagelo que desestabiliza la reactivación económica

La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) aseguró que la inflación que nos azota, la cual encuentra su razón de ser en factores endógenos como el alto costo de gasolinas, diésel, gas y energía eléctrica, sumado a la sequía prolongada que daña al 80% del territorio, sumado a la crisis sanitaria que ha dejado el Covid-19, son los ingredientes perfecto para flagelar la reactivación de la economía.

Cuauhtémoc Rivera, presidente del organismo, dijo que si bien, debido a las heladas de inicio de año provocaron que miles de hectáreas se dejaran de cultivar, los índices elevados de inseguridad que privan en un tercio de los municipios del país arman el cóctel que provoca la escalada inflacionaria que soportan las amas de casa sobre sus espaldas y donde no hay comparación entre la inflación que viven los Estados Unidos por exceso de demanda y la que vivimos los mexicanos por una escasa oferta que obedece a una débil demanda.

“A contrapelo resulta el retiro del subsidio a las gasolinas contra la intención del gobierno de vender gas LP más barato; se encarece la movilidad, en tanto se busca apoyar el consumo doméstico de gas; esto a todas luces resulta un contrasentido. Se requiere una estrategia de largo plazo que brinde certidumbre energética al menor costo posible. Altura de miras y no medidas coyunturales de corta duración”, señaló.

El líder de la ANPEC, precisó que el cierre fronterizo de viajes terrestres no esenciales, impuesto por los EU se ha prolongado por más de año y medio, afectando económicamente a ambos lados de la frontera; más del 20% del comercio fronterizo se genera por las compras de los mexicanos; sin embargo, prevalece el temor de que al abrir la frontera se dispare el Covid.

“Los norteamericanos se han propuesto reactivar su economía este año. Para ello aceleraron el proceso de vacunación, logrando vacunar a más del 60% de su población con ambas dosis; el 40% faltante se resiste, no quiere vacunarse. Esta situación fortalece la decisión de no abrir la frontera. El cierre fronterizo es un obstáculo más para la reactivación”, indicó.

A decir de Rivera, otro flagelo que desestabiliza la reactivación económica es la tercera ola Covid-19 que ha regresado a estado de alerta prácticamente a todo el territorio nacional, incrementando a cada momento el número de contagios, cuya cifra ronda por los 3 millones y, de manera pertinaz, suma el número de decesos.

Indicó que se requiere la reactivación para seguir viviendo y tenemos derecho a buscar hacerlo con el menor riesgo posible y no morir en el intento.

En cuanto al regreso a clases en agosto, mencionó que se debe tener en cuenta que el Covid provocó la deserción de cerca de 5 millones de estudiantes de los 33 millones inscritos en 2020. Saber que en México hay 230 mil escuelas públicas de educación básica: 27% no tiene agua; 17% no tiene drenaje ni sanitarios; 30% carece de luz, por corte o robo de cableado; 78% no tiene internet; 90% no tiene internet en los salones de clases. Solo 51 mil escuelas, una sexta parte, han sido beneficiadas en alguna forma por el programa “La Escuela es Nuestra”.

Por lo que volver a clases exige un programa nacional de rehabilitación y mantenimiento de los planteles, con techo presupuestal similar o mayor al que se le asigna al rubro de seguridad toda vez que en esta ocasión, como siempre lo han hecho, los padres de familia no tienen recursos, ni ánimo para hacerse cargo del mantenimiento y rehabilitación de las escuelas ya que muchos han perdido su empleo, enfermado, perdido seres queridos y no les alcanza para su manutención.

Por ello, dijo que el retorno a clases debe ser gradual, voluntario, con presencialidad rotativa para garantizar la sana distancia, uso obligatorio del cubrebocas, lavado constante de manos; son las mínimas garantías sanitarias que obligadamente debemos ofrecer. Los niños y los jóvenes son la población objetivo de este nuevo rebrote de Covid. El regreso a clases no es por decreto sino por esfuerzo.

“Problematizar el regreso a clases para garantizar al máximo la salud de nuestros jóvenes y niños tiene un alto costo, pero lo vale. Clases presenciales seguras, con total prevención, que eviten contagio, hospitalización y muerte en nuestra niñez y juventud es una obligación del Estado. No echemos a la suerte lo más valioso que tenemos, nuestro futuro”, finalizó Rivera.

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