La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) actualizó su estimado de crecimiento económico para México en 2021, al pasar de 4.6% a 5.3%, debido a un mayor fortalecimiento del mercado interno, que se ha visto beneficiado por el avance de la campaña de vacunación contra el Covid-19.

Al presentar los Pre-Criterios económicos para 2022 al Congreso de la Unión, la dependencia también destacó que en los últimos meses se reportó una recuperación de los precios globales del petróleo.

En el documento se resalta que la previsión de crecimiento para 2021 se encuentra en línea con el esperado por algunos especialistas del sector privado y de organismos internacionales.

Por ejemplo, precisa, los crecimientos publicados por el Banco de México, el FMI y la OCDE son 4.8, 4.3 y 4.5%, respectivamente. En la encuesta Citibanamex con fecha 22 de marzo de 2021, con 28 participantes del sector financiero, la mediana de los pronósticos anticipa un crecimiento de 4.5% con un rango que va de 3.0 a 6.0% para 2021 y un crecimiento de 2.7% con un rango de 2.0 a 4.1% para 2022.

“Con respecto a las variables económicas utilizadas en el marco macroeconómico destacan las perspectivas al alza en el sector petrolero en 2021. Al cierre del año, se espera un precio promedio de la mezcla mexicana de exportación de 55.0 dólares por barril (dpb), mayor al precio aprobado por el Congreso de la Unión en el Paquete Económico para este año, de 42.1 dpb. Al 25 de marzo el precio de la mezcla mexicana se ubicó en 57.13 dpb.

“El nuevo nivel estimado se apoya en la mejoría sostenida observada desde septiembre del año pasado, resultado principalmente de los mejores pronósticos para la demanda global, la aceleración del consumo de combustibles en China, la estabilidad y cumplimiento de los acuerdos alcanzados por la OPEP y los recortes adicionales a la producción implementados por Arabia Saudita.

“El pronóstico también toma en cuenta el riesgo que representan potenciales cierres de actividades durante el año en países relevantes para la demanda mundial, o posibles desacuerdos dentro de la OPEP que lleven a nuevos episodios de guerras de precios”.

La Secretaría de Hacienda resaltó que entre los eventos que pueden generar un entorno más favorable se encuentran: el cumplimiento del programa de vacunación antes de lo esperado y una recuperación más acelerada de la actividad económica, el turismo y las cadenas de valor a nivel mundial derivado del éxito de otros países para vacunar a su población y contener la pandemia de Covid-19.

Con ello, mayor fortalecimiento del mercado interno, principalmente del gasto de consumo, como resultado del incremento en las transferencias de los programas sociales, una mayor inclusión financiera y acceso al crédito, así como mayores ingresos de remesas.

Respecto a los riesgos a la baja destaca un rebrote de la pandemia, mutación del virus o retrasos en el programa de vacunación que impliquen regresar a periodos prolongados de confinamiento o el retraso para inocular a la mayoría de la población y lograr una inmunidad de rebaño.

Paralelamente, afectaciones no previstas a la capacidad productiva y un retraso en la normalización de la inversión, la apertura de empresas o del mercado laboral que tenga efectos más duraderos e impida una recuperación acelerada de los niveles pre-pandemia.

Además, un sobrecalentamiento de la economía estadounidense que lleve a la Reserva Federal a tomar una política monetaria más restrictiva antes de lo anticipado y con una velocidad y magnitudes mayores a las previstas por analistas y descontadas por el mercado y con ello, reducciones en el precio internacional del petróleo ante un agravamiento de las tensiones geopolíticas, conflictos políticos, o una ruptura permanente en los canales de negociación y acuerdos entre miembros de la OPEP y sus aliados.

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