Crecimiento de México 2021 impulsado por el sector externo: Invex

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Ricardo Aguilar Abe, Economista en Jefe en Invex, Grupo Financiero opina que, de nueva cuenta, el sector externo será el principal motor de la economía nacional en el presenta año, puesto que las variables que reflejan el comportamiento de la demanda interna, principalmente empleo, consumo e inversión, se mantienen débiles.

En su estudio “El panorama para la economía en 2021, señala que es probable que el Producto Interno Bruto (PIB) crezca 3.5% este año, cifra que no contrarresta ni la mitad de la caída registrada en 2020, porque se tuvo un deficiente control de la pandemia desde su inicio, así como el regreso de restricciones a la movilidad y el cese de actividades en los sectores catalogados como no esenciales en diciembre pasado,

Agrega que la emergencia sanitaria agudizó una contracción que ya registraba la economía nacional, el PIB de México cayó 0.04% en 2019, por lo que, el golpe generado por el súbito freno en la actividad fue tan severo, y la reacción de las autoridades financieras fue tan tenue, que el PIB de México probablemente cayó alrededor de 9.0% en 2020.

Destacó la ausencia de estímulos fiscales significativos que permitieran mitigar la pérdida de millones empleos y la quiebra de miles de empresas tanto formales como informales. El Banco de México (Banxico), quien reaccionó de forma oportuna con agresivos recortes en la tasa de interés de referencia y la implementación de medidas que fomentaran la liquidez y el buen funcionamiento de los mercados financieros, se quedó prácticamente solo.

En relación con la inflación, considera que podría cerrar 2021 alrededor de 3.7%. Una inflación contenida permitiría más bajas de tasas por parte de la Junta de Gobierno de Banco de México.

Anticipa el primer movimiento a la baja en febrero, decisión que no sería unánime, su estimado para la tasa de interés de referencia al cierre de 2021 se ubica en 3.75%. La velocidad y magnitud de los recortes dependerá de la percepción de la mayoría de los miembros de la Junta sobre inflación e incluso crecimiento.

Sobre el tipo de cambio, su expectativa es que podría ubicarse en 20.40 pesos por dólar al cierre de diciembre. El mayor apetito por riesgo en economías emergentes podría ser un importante sostén para la divisa nacional. Asimismo, México no presenta un problema de flujos y las reservas internacionales se mantendrán sobre máximos históricos.

Comercio exterior. – La entrada en vigor del Tratado México – Estados Unidos – Canadá (TMEC) y la recuperación de la economía norteamericana, así como el desplome del consumo y la inversión en nuestro país y la menor importación de productos petroleros, generaron un histórico superávit de más de 31,000 millones de dólares en la balanza comercial de 2020. La reactivación de las exportaciones no petroleras fue notoria, principalmente en el sector automotriz.

Para este año estimamos otro superávit en la balanza comercial, 6,150 millones de dólares, que será considerablemente menor al registrado en 2020 debido a cierta recuperación de las importaciones. Es probable que el saldo de las cuentas de comercio vuelva a ser deficitario hasta 2022.

Consumo. – A pesar de la fuerte transferencia de recursos que se realiza a través de los distintos programas sociales del Gobierno, el consumo privado podría crecer alrededor de 6.0% este año después de caer aproximadamente 12.0% en 2020. Por otra parte, el consumo público podría registrar un crecimiento modesto en 2021, 1.3% estimado INVEX, ante la continua política de austeridad que implementa la actual administración.

El consumo privado dependerá del empleo y las perspectivas para el mercado laboral no son optimistas. El sector formal registró una pérdida neta de casi 650 mil puestos de trabajo el año pasado (cifras preliminares) y es probable que este año se recuperen únicamente 240 mil plazas. La tasa de desempleo podría mantenerse por encima de 4.0% durante todo 2021 debido a que más personas se reincorporarán a la Población Económicamente Activa en tanto continúe la recuperación.

Asimismo, ante un incremento del 15% en el salario mínimo de este año, es probable que muchas empresas enfrenten dificultades para cubrir la nómina en plena crisis económica y aumenten los despidos. Un mal control de la pandemia representa el principal riesgo para el empleo, pues el regreso a semáforos rojos generaría el cierre de establecimientos y la liberación de trabajadores que podría no ser temporal, principalmente en el sector de servicios.

Inversión. – A pesar de los continuos acuerdos entre el Gobierno y la iniciativa privada para fomentar la inversión, la proporción de proyectos en ejecución es baja y ésta podría mantenerse así durante el presente año.

Desde su punto de vista, es evidente que persiste un sentimiento de desconfianza en los agentes del sector privado en cuanto a temas de inversión física, no así en inversión de cartera que depende del apetito por riesgo en los mercados externos.

En 2021, el sector público dará prioridad a los proyectos emblemáticos de la administración actual que difícilmente contrarrestarán menores flujos de inversión privada. No detectamos elementos que sugieran un repunte de la inversión en infraestructura durante los siguientes meses, y menos si el sector inmobiliario no residencial registrará un cambio permanente ante la nueva realidad del teletrabajo.

Además de la construcción, la inversión en capital también registraba un débil desempeño en los meses anteriores a la pandemia, agudizó su caída durante la emergencia sanitaria y se reactiva poco a poco gracias a la demanda del sector exportador. En éste, como en otros sectores, la recuperación dependerá del desempeño de la economía global.

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