Tijuana, un faro de luz en plena pandemia  

A muchos no les ha quedado claro que la pandemia de Covid-19 está vigente y que ante esta adversidad no hay experiencia previa que muestre la ruta más efectiva para reactivar la economía y fortalecer el tejido social, todo en el marco de un sistema monetario mundial débil bajo la incertidumbre financiera global más severa desde la instauración del New Deal y la Gran Depresión de 1932.

Así, la creatividad en la reacción de los responsables gubernamentales para enfrentar la crisis labró un sendero que hoy es una ruta clara de acción, y un caso digno de analizar es Tijuana, al mando de Arturo González Cruz, donde pegó primero y con toda su fuerza la emergencia sanitaria y hoy se ve forzada a regresar a semáforo rojo, sin embargo, en estos pocos meses lograron construir un robusto plan de emergencia económica cuyos resultados son motivo de esperanza.

La base del éxito fue la oportuna intervención del gobierno municipal, quien, a través de su Secretaría de Desarrollo Económico, dirigida por Arturo Pérez Behr, se coordinó con la ciudadanía y los sectores productivos para minimizar el impacto económico en la ciudad, de ahí nació el Consejo Municipal para la Reactivación Económica de Tijuana y las 14 comisiones empresariales honorarias, donde se diseñaron programas estratégicos de los diversos sectores de la economía.

También se trabajó conjuntamente con los gobiernos estatal y municipal para agilizar y accionar 6,615 protocolos para apoyo y capacitación a empresas para la reapertura ordenada de sus negocios bajo las disposiciones sanitarias federales. El entendimiento y ordenamiento de las empresas esenciales del municipio facilitó la reactivación económica como en ningún lugar del país.

Para lograrlo se empezaron 112 obras municipales por 561 millones de pesos, que generaron 13 mil empleos entre directos e indirectos, se aprobaron de manera directa 200 créditos a emprendedores y se ejercieron más de 37 millones del Fideicomiso Fondo Tijuana en 229 apoyos, además de 566 capacitaciones para un impacto total de 244 mil personas.

Esto no hubiera sido posible si el aparato gubernamental siguiera reumático, como parafrasea el actual inquilino de Palacio Nacional, por lo que se instaló el Consejo Municipal de Mejora Regulatoria, se impulsó el Sistema de Apertura Rápida de Empresas y también incrementaron los permisos de Aviso de Apertura Inmediata, con prórroga de 90 días naturales para finalizar los trámites de operación definitiva sin cerrar los negocios.

Estas acciones y la efectiva promoción de Tijuana dentro y fuera del país que lleva a cabo Pérez Behr y su equipo, atrajeron inversiones por más de 200 millones de dólares en 20 proyectos y 2,500 empleos directos, lo que redundó en un incremento del 19% para 2020 en comparación con 2019, con 1,387 MDD, esto es 190 MDD más que el año pasado de inversión garantizada ante el más adverso panorama de los tiempos recientes, nada mal.

Lo más loable es lo relativo a los empleos, en donde el municipio se consolidó como la ciudad con mayor tasa de ocupación del país, según el INEGI, lo que también se reflejó en un crecimiento de trabajadores asegurados ante el IMSS, de Zoé Robledo, con 554,055 altas. La pandemia cederá en algún punto del año, seguro vendrán mejores noticias para los tijuanenses, que lo son ya para el resto del país.

CDMX se aferra a prohibir plásticos

Duro golpe al sector plastiquero y a la economía capitalina comenzó con este año, pues entró en vigor la prohibición para comercializar, distribuir y entregar productos plásticos como tenedores, cuchillos, cucharas, charolas, platos, vasos y sus tapas, sin tomar en cuenta a los industriales, comerciantes y expertos del sector, quienes en varias ocasiones intentaron exponer a las autoridades de la CDMX, que lleva Claudia Sheinbaum, de los estragos económicos y el nulo beneficio económico que esta medida trae consigo.

Entre la IP destaca la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (Anipac), de Aldimir Torres, y los Industriales de Bolsas Plásticas de México (Inboplast), de Álvaro Hernández, quienes entienden los retos que se viven en la actualidad en términos de contaminación ambiental, por lo que trabajan en diferentes acciones para desarrollar una Economía Circular, que es la estrategia a nivel mundial para solucionar esta problemática, y no la prohibición.

Lo más triste es que las medidas prohibitivas no han reducido los impactos ambientales, pues no se ve menos basura y México ostenta el primer lugar en la producción de residuos sólidos a nivel Latinoamérica, al generar 1.16 kg por persona al día; y mientras no se tenga un manejo adecuado de gestión de residuos, no se minimizarán las afectaciones, algo que nunca entendió Marina Robles, titular de la SEDEMA.

La industria del plástico está valuada en 30 mil millones de dólares al año, el sector de productos desechables representa alrededor de un 20% y de este porcentaje alrededor de un 25% se comercializa en la CDMX por lo que, vislumbra otro gran impacto económico junto a la pérdida de empleos que podría oscilar entre los 30 y 50 mil, adicionales a los ya perdidos en el 2020.

¿Manos sucias en el INBAL?

Baja la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador se ha instalado la supervisión permanente sobre empresas que parecen estar alejadas del marco de la ley, y todo indica existe una en el sector de la limpieza que revive una vieja práctica: crear nuevas razones sociales para ocupar el lugar de las anteriores y seguir como contratistas.  Se lo comento porque en el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a cargo de Lucina Jiménez, únicamente se registró la propuesta de Comercializadora Morelos, Servicios y Sistemas Institucionales para quedarse con la limpieza en 73 centros de trabajo.

Lo curioso del asunto es que se trata de una proveedora que ha participado conjuntamente con Gerlim, ligada a Juan José Reyes Domínguez, compañía que llevaba tres años al hilo como proveedora, además de ser denunciada bajo sospechas por quebrantar la Ley del Seguro Social, al no inscribir a todos sus trabajadores ante el IMSS, de Zoé Robledo. Usted dirá si la situación es delicada, más aún al tomar en cuenta que nos enfrentamos a una pandemia de clase mundial y los especialistas en aseo están en una de las primeras líneas de batalla vs el Covid-19.

Escaparate cultural 

En medio de tanta incertidumbre por la pandemia del Covid-19, un buen escaparate fue apreciar las 40 obras de arte huichol que se exhibieron, antes de que la CDMX entrara a semáforo rojo, en el Hotel Presidente Intercontinental de Polanco.  

La exposición estuvo apoyada en todo momento por el especialista en el arte del pueblo Wixárika, Ricardo Haddad Musi, quien está en negociaciones para llevar la Inter Bienal 2021, cuyo objetivo es recaudar fondos para apoyar a los artistas y a las comunidades wixaritari, a Bruselas, en Bélgica, lo que sin duda contribuirá a la difusión de la cultura mexicana. Enhorabuena.

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