Cadenas de tiendas de conveniencia están buscando renegocias sus contratos con sus arrendadores para evitar un golpe en sus finanzas ante el impacto del coronavirus.

En una situación inimaginable, las cadenas de tiendas de conveniencia están recurriendo a la renegociación con sus arrendadores para reducir el pago de la renta hasta en 50 por ciento o en el mejor de los casos, como lo hicieron los bancos, lograr cuatro meses en los que no paguen.
Nos comentan que son prácticamente todas las cadenas como 7-Eleven, Circle K, Oxxo, Go Mart y otras más regionales.

Las razones son la disminución de las actividades en la comercialización por la emergencia sanitaria del coronavirus.

Algunas de las cadenas piden una disminución de 50 por ciento en el pago de su renta hasta septiembre de este año, con la finalidad de continuar las operaciones y no tener que cerrar temporalmente o cierre permanente, según sea el caso.

Además, parte de la justificación es poder mantener el empleo de todos los colaboradores de las empresas.
Estas decisiones, que no podríamos imaginar estén tomando cadenas tan grandes de tiendas, nos dimensionan el tamaño de la crisis económica que deja la pandemia en México.

Algunas de estas cadenas comenzaron a renegociar en abril y ya lograron convencer a sus arrendadores.
Ya la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) ha comentado esta posibilidad entre arrendador y arrendatario con la finalidad de poder mantener los contratos vigentes y lograr que por un lado se mantenga un flujo de liquidez con el pago de la renta y por el otro lado una disminución que le ayude a superar el periodo más complicado de la emergencia sanitaria.

Así, que parece que la recomendación la están siguiendo muy bien las tiendas de conveniencia en México, lo cual podría ser positivo para ambas partes como lo comenta AMPI.

Todo apunta a que es preferible recibir la renta, aunque menor, a no recibir nada de dinero y probablemente cancelar un contrato con un buen cliente como alguna de estas marcas de tiendas.

Listos para la reapertura

Las empresas de la construcción y automotriz están más que listas para iniciar actividades nuevamente. Nos comentan que prácticamente tienen listos los protocolos que pide el gobierno federal para comenzar la reapertura de fábricas y obras de construcción. En el caso de armadoras de autos y sus proveedores, habrá que realizar inversión en sus plantas para garantizar estos protocolos de sana distancia, así como la higiene que deben guardar los trabajadores en todas las áreas. El punto más complicado será el transporte hacia el trabajo, donde, en muchos casos no se tiene el control porque muchos colaboradores llegan a sus instalaciones de trabajo en transporte público.

Aunque algunas empresas ya contaban con servicio de transporte para una cantidad de colaboradores.
Sin embargo, parece que todavía quedan algunos obstáculos que superar, ya que ahora el gobierno federal está en el proceso de revisión de protocolos, es decir, aunque muchas empresas ya los trabajaron, ahora corresponde a Secretaría de Salud y Economía darles el visto bueno.

Esto generó algo de confusión en las fechas de arranque, ya que algunas empresas tenían entendido que a partir hoy estarían operando, pero todo apunta a que deberán esperar unos días más, para ir avanzando en la semana del 18 al 22 de mayo.

IVA en servicios digitales

Bastante ruido y molestias generó el que servicios digitales como Netflix comunicaran a sus suscriptores que cobrarán, a partir de junio, el Impuesto al Valor Agregado (IVA). Noticia que se suma a toda la racha negativa en lo económico por el fuerte impacto de la pandemia del coronavirus.

Causó tanta molestia que el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, tuvo que salir a aclarar que no se trata de un impuesto nuevo, sino de una acción que se debía realizar tras lo aprobado por el Congreso de la Unión el año pasado, en donde se hicieron adecuaciones a la Ley del IVA para hacer obligatorio el pago de este impuesto en las plataformas digitales que dan este servicio en el país, pero que no están físicamente operando desde territorio nacional.
Aunque, el titular de Hacienda dice que un aumento en el costo del servicio no está relacionado con el impuesto, lo cierto es que así sucede, las empresas no asumirán el costo y lo trasladarán a sus clientes, como ya lo informó Netflix.

El golpe es duro al bolsillo, más cuando el encierro por el coronavirus provocó mayor costumbre en el consumo de contenidos digitales de empresas de entretenimiento.

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