Bajo déficit federal 2020 por apoyo FEI, resalta calificadora

291

Lo que más reflejó afectaciones derivadas de pandemia fueron las transferencias a Estados y municipios

Los analistas de la calificadora HR Ratings señalan que el déficit presupuestario del Gobierno federal registrado en 2020 puede ser considerado como limitado, especialmente por haber sido precedido por un bajo déficit en el año inmediato anterior y fue resultado del apoyo que recibió por varios activos del Sector Público Federal, especialmente del Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios (FEIP).

En el estudio “Ingresos y gastos durante 2020 Relevancia de los ingresos no tributarios y los impuestos México”, detallan que el balance presupuestario de 2020 finalizó con un déficit de 660.1 mil millones de pesos (mmp), lo que representó el 2.85% del PIB, reflejando un importante incremento vs. el 1.67% observado en 2019.

También indican que los apoyos que recibió el gobierno gederal de los distintos activos públicos resultaron en un aumento en sus ingresos no tributarios de 44% en términos reales sobre 2019. Asimismo, es importante destacar que los ingresos no tributarios de 2019 también recibieron recursos por parte del FEIP.

Otro factor relevante fue el apoyo no-presupuestario que obtuvieron los estados y municipios por parte del FEIEF, lo que compensó, parcialmente, las fuertes reducciones que sufrieron las entidades subnacionales en las transferencias recibidas por parte del Gobierno Federal.

La mayor afectación de los ingresos presupuestarios fue consecuencia del impacto de la reducción de los precios internacionales del petróleo crudo, lo que dañó fuertemente los ingresos nacionales, mientras que, por el otro, la caída en la demanda interna por productos esenciales, como la gasolina y el diésel, aumentó la pérdida en la participación del mercado de Pemex.

Sobresale que la métrica más relevante en este contexto en Pemex es la reducción de 35% en términos reales de sus ventas brutas y que, a pesar de sufrir las severas consecuencias de una de las peores crisis económicas en la historia moderna, pudo realizar una aportación financiera, aunque mínima, al sector público.

En lo que refiere a los ingresos tributarios, el gobierno federal logró aumentar la recaudación en 0.82% en términos reales, tomando como contexto una caída en el PIB de 8.5%. Además, es importante considerar que los ingresos por el IVA se expandieron 2.26% real. Posterior a los peores efectos de la crisis, un dato relevante es la sustentabilidad de este nuevo nivel de recaudación relativo al PIB y su impacto en la inversión.

Por su parte, el gasto presupuestario se incrementó en 0.18% en términos reales, excluyendo el costo financiero, el cual disminuyó 0.32%, mientras que el primario avanzó 0.25%. Al interior del gasto primario, excluyendo las participaciones y las Adefas, el programable se expandió 1.79% real, impulsado por el aumento del 11.9% real en la inversión física del sector público, el avance del 5.3% real en el gasto en pensiones y el incremento del 4.3% real en las erogaciones del IMSS y el ISSSTE, excluyendo las pensiones.

Sobre el gasto programable de la CFE, excluyendo pensiones, manifiestan que sufrió una reducción del 10.5% real, mientras que para Pemex el gasto programable corriente, excluyendo pensiones, experimentó una reducción del 5.5% real.

El sector que más reflejó las afectaciones derivadas de la pandemia fueron las transferencias a los Estados y municipios. Los subnacionales registraron una reducción del 7.7% en los ingresos recibidos del Gobierno Federal, básicamente por la caída del 7.7% en las participaciones; sin embargo, al considerar los recursos recibidos directamente del FEIEF estiman que la caída fue de aproximadamente 6%.

Comenta con Facebook

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor escribe tu comentario
Por favor escribe tu nombre