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Reutilizar, una opción en la industria de la vivienda

oct 19, 11 Reutilizar, una opción en la industria de la vivienda

El aprovechamiento de residuos sólidos para la edificación de casa habitación puede representar un doble beneficio

 

En México se generan al día 100 mil 800 toneladas de basura, lo que obliga a aprender más de las técnicas de reciclaje o mejor aún, de las de reducción y reutilización.

Reciclar debería ser ya un hábito para los 112 mil 337 habitantes del país, pero antes del reciclaje existen dos acciones amigables para el medio ambiente que no tienen tanta difusión y que son incluso más benéficas que esta primera opción.

La reducción se refiere a disminuir el uso de ciertos materiales que son altamente contaminantes y de difícil o nulo reaprovechamiento, como es el caso del unicel, que tarda hasta 100 años en degradarse, es decir, en que su estructura se divida en moléculas mínimas, porque no desaparece del todo.

En cuanto a reutilizar, el diccionario de la Real Academia Española dice que es “utilizar algo, bien con la función que desempeñaba anteriormente o con otros fines”, mientras que reciclar es  “someter un material usado a un proceso para que se pueda volver a utilizar”.

A pesar de lo lógicas que puedan parecer estas definiciones, hay en ellas una palabra clave para diferenciarlas: “proceso”. Es justamente esa distinción la que pone a la reutilización, que emplea el objeto sin la necesidad de gastar energía, en ventaja ante el reciclaje, que somete a tratamiento una materia utilizada para crear un nuevo producto, con lo que sigue contaminando, aunque con un fin positivo.

En este contexto Micheline Gama, arquitecta ambientalista, se ha acercado a la técnica del alemán Andreas Froese, que consiste en el uso de botellas de Pet, desechos sólidos y escombros, como materia prima para la construcción de viviendas.

La técnica adoptada por Gama, y trasladada a la realidad mexicana, se encuentra actualmente en la incubadora de empresas InnovaUNAM, programa que apoya económica y técnicamente  los proyectos viables de universitarios para convertir las ideas en empresas sólidas.

Esta forma de reutilizar los desechos sólidos propone que en lugar de sumar toneladas de basura a los tiraderos, a orillas de las ciudades, o formar con ellas rellenos sanitarios, las botellas plásticas se utilicen para construir casas de interés social.

La arquitecta, en entrevista para En Concreto, comparte el objetivo de Bioconstruye, nombre de su proyecto, que “es desarrollar viviendas para las comunidades más marginadas de México, que ni siquiera tienen acceso al crédito hipotecario” ayudándose del tequio palabra de origen náhuatl que se traduce como trabajo o tributo, y es una forma organizada de trabajo en beneficio colectivo.

Según datos de la Semarnat, las botellas de plástico pueden tardar desde 100 hasta mil años en degradarse dependiendo de si están al aire libre o enterradas, por lo que su reutilización en la edificación es una opción viable al representar un ahorro en materiales de construcción y el transporte de los mismos, además del re aprovechamiento de 90 botellas por metro cuadrado, que tienen cualidades de resistencia al aire, al sol y otorgan propiedades térmicas y acústicas a la vivienda.

El Pet-ladrillo impulsado por Micheline Gama se puede rellenar con tierra o desechos sólidos como envolturas o pedazos de madera, dependiendo del uso al que esté destinado dentro de la obra, lo que además contribuiría a incrementar las cifras de reciclaje de residuos sólidos, que según el INEGI apenas llega al 12 por ciento de los 39 millones de toneladas de basura que se generan anualmente.

Según las proyecciones elaboradas por el Conapo la población seguirá creciendo hasta alcanzar cerca de 130 millones en el año 2040, lo que incrementa también la necesidad de servicios y viviendas, punto de oportunidad para el Pet-ladrillo, con el que a decir de la arquitecta Gama, podrían edificar más de un millón y medio de viviendas en el país al año, empleando el 10 por ciento de los desechos sólidos urbanos que son susceptibles de reciclarse en la edificación.

Es así como esta técnica de reutilización de Pet significa una doble solución porque aprovecha los materiales considerados por muchos como basura, fomenta la autoconstrucción, el trabajo comunitario y representa la oportunidad de favorecer a comunidades rurales del país.

 

Por Nancy R. Corro

nancy@grupoenconcreto.com

 

 

 

 

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